viernes, 27 de diciembre de 2024

EL REINO NAZARÍ DE GRANADA. Guerras civiles (1392-1432)

1. Antecedentes

    Dejábamos el reino nazarí de Granada en la anterior entrada “El reino nazarí de Granada. Consolidación (1302-1391)”(1), con la muerte de Muhammad V de forma desconocida, y a sus homónimos Enrique III de Castilla y Juan I de Aragón recién comenzados sus reinados. Reflejando que el monarca granadino dejaba el mayor esplendor y florecimiento del emirato nazarí hasta la fecha.

ALHAMBRA DE GRANADA
© Patronato de la Alhambra y Generalife

2. Yusuf II (#1391-1392)

    A la muerte de Muhammad V le sucede su hijo Abu al Hachchach Yusuf ibn Muhammad (+1356-1392), Yusuf II. Nada más llegar al poder reafirma la tregua con Enrique III enviando una carta al adelantado de Murcia, Alonso Yáñez Fajardo, confirmando la tregua subscrita unos meses antes. Con Aragón la firma fue más tensa, confirmándose finalmente en agosto de 1392.
    En Granada, Yusuf había dejado el gobierno en manos de su nuevo visir Jalid, que encarceló a los hermanos varones del emir, muriendo en prisión. La ambición del visir le hizo llegar a intentar envenenar al rey, pero fue descubierto y asesinado(2). También tuvo que hacer frente a la insurrección de su ambicioso hijo menor Muhammad, sofocada gracias a la intervención del embajador de los benimerines, de los que era partidario. Incluso la facción más extremista de la población le obligó a quebrantar la tregua con Castilla y emprender una incursión en el reino de Murcia(3).
    Unos meses después de la sublevación de su hijo, Yusuf II moría de forma repentina el 5 de octubre de 1392, supuestamente envenenado. Según las crónicas castellanas por un traje intoxicado enviado por el sultán de Fez, que deseaba apoderarse de al-Andalus(2), o por mediación de su hijo Muhammad(4).

3. Muhammad VII (#1392-1408)

    Abu Abd Allah Muhammad Ibn Yusuf al Mustain (+1377-1408), Muhammad VII, era nieto de Muhammad V e hijo de Yusuf II, subió al trono nazarí con el apoyo de la nobleza granadina tras hacer prisionero a su hermano mayor Yusuf, que había sido el elegido por su padre para sucederle(3).
    Muhammad mantuvo las paces con castellanos y aragoneses, pero con una actitud más beligerante. Así en diciembre de 1392 con el pretexto de incursiones almogávares cristianas en territorio nazarí, envió una algazúa(*) contra Murcia, talando la comarca de Lorca y llegando hasta Caravaca, obligando a la población a refugiarse en el castillo. A la vuelta con abundante botín, fue interceptado por Alonso Yáñez Fajardo en la rambla de Nogalte. Esta incursión se produjo mientras se negociaba la paz con Aragón, lo que hizo prepararse a Juan I para la guerra. Finalmente las treguas se mantuvieron a pesar de las habituales fricciones fronterizas durante diez años.
    La tregua con Castilla se sostuvo hasta que a Enrique II le pareció que era hora de plantear la guerra contra al-Andalus como una cuestión de estado. Con Aragón, la subida al trono de Martín I (#1395-1410) “el humano”, supuso la firma de un tratado de paz en 1405, en espera del ataque castellano. Pero el emir granadino se adelantó y en 1405 atacó en la parte oriental a Murcia, aunque fue derrotado; y en la occidental se apoderó de Ayamonte, enviando tropas en 1406 a Vejer, Estepa, etc. hasta firmar la paz con Castilla en octubre de 1406, aunque antes había atacado Quesada y Baeza. Este ataque fue considerado por Enrique III como una ruptura del acuerdo, y comenzó a preparar una guerra general; pero el rey castellano moriría el 25 de diciembre. Ante la minoría de edad de su sucesor Juan II (#1406-1454), los regentes, su madre, Catalina de Lancaster, y su tío paterno Fernando de Antequera, prosiguieron la empresa.
   1407 fue un año intenso de actividad guerrera, sucediéndose los ataques de unos y otros, los castellanos sitiaron Setenil, y los granadinos, en respuesta, saquearon Baeza, tomaron Bedmar y cercaron Jaén en octubre de 1407.
  En la parte oriental del reino, los castellanos saquearon Vera y Zurgena en febrero, y en abril tomaron Hurtal o Huércal, aunque los nazaríes la recuperaron dos semanas después(4). Describiremos aquí lo relativo a estas dos acciones:

LLANO DE LAS ERAS
© Google Earth 2024

3.1. La batalla de Palacés, 12 de febrero de 1407

    Remitimos al lector a la entrada “La batalla de Zurgena “Palacés”: 12 de febrero de 1407”(5), aunque resumiremos diciendo que el mariscal de Castilla, Hernán García de Herrera con tropas murcianas asedian vera el 10 de febrero, llegando a Zurgena el sábado 12. Se entabló batalla en las proximidades de la villa, presumiblemente en el Llano de las Eras en Palacés, huyendo los moros al olivar de La Alfoquía, y más tarde hasta el castillo donde se les hace de noche. El domingo 13 los castellanos saquean Xuxena, pero parten sin combatir el castillo sabiendo de la llegada de tropas de auxilio.

3.2. Asedio de Hurtal

    A finales de abril de 1407 los lorquinos ocuparon el castillo de Hurtal, aunque hay discrepancia en su ubicación, unos opinan que es en la actual Úrcal, y otros la torre de Huércal, siguiendo la “Crónica de Juan II”, se puede localizar en la primera opción. Así el aragonés Pedro Marrades y el alcaide de Lorca, Martín Fernández Piñeiro, con ciento veinticinco hombres toma sin mucha dificultad el castillo de Hurtal. Enviando la guarnición musulmana cautiva a Lorca, pidieron hombres y víveres a Murcia con la intención de mantener la fortaleza como plataforma de sus entradas en el Almanzora y los Vélez. En respuesta, García de Herrera les envió setenta jinetes con víveres. El 29 de abril los murcianos descubrieron que los granadinos habían enviado un ejército (según “La Crónica de Juan II” un número exagerado de 3.000 caballos y 30.000 peones) al mando del alguacil mayor de Granada, el alcaide Mofarres. El 30 de abril los moros pusieron cerco a Hurtal, pidiendo los lorquinos ayuda a Murcia y Orihuela, finalmente les llegó al mando de Alonso Yáñez Fajardo, pero cuando llegaron, los granadinos ya eran dueños de la fortaleza. Los muertos cristianos fueron 30 caballeros y 40 peones, a los supervivientes se los llevaron cautivos a Granada, de donde fueron rescatados al año siguiente(6).

3.3. Final del reinado de Muhammad VII

    En febrero de 1408 los nazaríes asediaron Alcaudete, para terminar solicitando una tregua de ocho meses en abril, aceptada por los castellanos. Pero el monarca granadino no pudo disfrutar de la tregua, ya que moriría repentinamente el 11 de mayo de 1408. La causa de su muerte, se desconoce, aunque como siempre en esta época, se sospecha el envenenamiento por partidarios de su hermanastro Yusuf(4).

4. Yusuf III (#1408-1417)

    A la muerte de Muhammad VII le sucede su hermanastro Yusuf Ibn Yusuf (+1376-1417), Yusuf III, al que había despojado años antes del trono. Su primer medida fue nombrar hayib a Abu l-Surur Mufarriy, que a la postre sería su suegro.
    El nuevo sultán era un hombre culto y sabio, destacado en su producción poética. En la política fue un hombre diplomático, y nada más subir al trono contactó con Castilla para continuar el tratado de paz de ocho meses, ampliándolo hasta abril de 1409, que sería finalmente ampliado otras dos veces, llegando hasta el 1 de abril de 1410. Una vez finalizada la tregua, se adelantó a los castellanos e intentó conquistar Zahara, mientras otra parte de sus tropas atacaban Segura de la Sierra y Caravaca, con resultados diversos. Los castellanos al mando del infante regente Fernando emprendió el asedio de Antequera el 26 de abril, pero Yusuf III respondió concentrando tropas en Archidona, hasta llegar a la batalla del 6 de mayo, donde los musulmanes fueron derrotados. Tras esta pérdida y otras escaramuzas en las fronteras, el emir solicitó otra tregua, pero no fue aceptada por el infante, que le pidió unas condiciones abusivas. Por último los castellanos lograron tomar Antequera a finales de septiembre de 1410.
    El 31 de mayo de 1410 moría el rey de Aragón, Martín I sin descendencia; siendo las pretensiones del regente Fernando las de suceder a su tío. Así que el castellano aceptó la tregua que se firmaría por 16 meses el 10 de noviembre, que además incluía al sultán benimerín de Fez(7).
    El padre Tapia, citando a Cascales, nos relata la entrada musulmana ya citada contra Caravaca, a la que resistió el comendador Pero López Fajardo; y la incursión del teniente de adelantamiento de Murcia, Pero López Dávalos en el Almanzora. Esta irrupción ya la hemos descrito en nuestra entrada “El saqueo de Zurgena en 1410”(8).

4.1. El saqueo de Zurgena en 1410

    A modo de resumen diremos que el capitán mayor de la frontera Pedro López Dávalos hizo una entrada en el reino de Granada en septiembre de 1410 atacando Oria, Partaloa, Albox, Cantoria, saquean Zurgena, volviendo a Lorca por Overa y Huércal con abundante botín(8).

FERNANDO I DE ARAGÓN
© Manuel Aguirre y Monsalbe

4.2. Pacificación del reino

    A partir de entonces Yusuf pudo mantener la paz, ya que el regente Fernando, tras el compromiso de Caspe (1410-1412) se mantuvo ocupado en cuestiones internas, y al ser designado rey de Aragón en 1412, como Fernando I (#1412-1416) “el honesto”, siguió renovando la tregua anualmente hasta 1415. A la muerte de Fernando I en 1416, su hijo y sucesor Alfonso V (#1416-1458) “el magnánimo”, mantuvo la tregua hasta abril de 1417, y aunque continuaron las buenas relaciones, no se establecieron nuevas treguas.
Con Castilla, la regente Cristina de Lancaster, continuó con la tregua, siendo renovada en 1417, esta vez por dos años.
    Pacificadas las contiendas con los reinos cristianos, Yusuf tuvo que luchar contra los benimerines y el sultán de Fez por el control de Gibraltar, que se mantenía en manos nazaríes; finalmente la plaza después de ser tomada por los norteafricanos, fue recuperada en agosto de 1414.
    Yusuf III moriría el 9 de noviembre de 1417 en Almuñecar por enfermedad, dejando el emirato en paz y estabilidad(7).

5. Muhammad VIII (#1417-1419)

    Abu Abd Allah Muhammad al Mutamassik (+1409-1431), Muhammad VIII “el chico”, sucedió a su padre con tan solo ocho años de edad, por lo que los asuntos de estado recayeron en el visir de su padre, Alí al-Amin.
    Con respecto a los reinos cristianos, confirmó la tregua de su padre con Castilla que finalizaba en abril de 1409; y con Aragón, hubo intentos de paz, pero no fueron fructíferos(9). Con Juan II y su regente, el arzobispo de Toledo, don Sancho de Rojas, se volvió a prorrogar la tregua hasta abril de 1421(10).
    El enorme poder del visir al-Amin fue mal visto por los arráez de Íllora y Guadix, comandados por el jefe del clan de los abencerrajes, Abu Al-Hayyay Yusuf Ibn Al-Sarray, sublevándose en estas localidades, y apoyando al pretendiente Muhammad Ibn Nasr, nieto de Muhammad V que se encontraba preso en Salobreña.
    La sublevación triunfó, el visir al-Amin fue ejecutado, y el rey enviado a prisión(9).

6. Lucha entre abencerrajes y alamines

6.1. Muhammad IX (#1419-1427)

    Abu Abd Allah Muhammad Ibn Nasr Ibn Muhammad (+1396-1454), Muhammad IX “el zurdo”, nada más llegar, y como era natural nombró visir a Al-Sarray, pero no se alterarían las treguas firmadas con los reinos cristianos. Pero estas se romperían con Aragón en 1420, y con Castilla, para apresurar las negociaciones, se reproducen varias entradas granadinas este mismo año sobre Abanilla y Caravaca. Pero Juan II y su valido don Álvaro de Luna bastante tenían con contener a los infantes Juan y Enrique de Aragón, así que acordaron una tregua con Granada por tres años en julio de 1421, muy ventajosa para el emirato.
    Mientras, en Castilla los infantes aragoneses Juan y Enrique, hijos de Fernando de Antequera, se disponen a influir en el gobierno castellano, dividido entre los partidarios del gobierno absoluto del rey como Álvaro de Luna, y un gobierno colegiado como promulgaba la nobleza. (10). A la finalización de la tregua con los castellanos, fue renovada hasta julio de 1426, y parece posible otra nueva tregua hasta 1428(11).
    En el emirato, Muhammad IX tuvo que hacer frente a varias revueltas, la del Santo Moro de Almería, la sufí en la capital; y sobre todo la de los partidarios del depuesto Muhammad VIII que le derrocaron el 9 de enero de 1427, restituyendo al anterior rey, y haciendo que el emir huyera primero a Almería y después a Túnez.

6.2. Muhammad VIII (#1427-1430); Muhammad IX (#1430-1431) y Yusuf IV (#1431-1432)

* (1427-1430). La llegada de nuevo al poder de Muhammad VIII, supuso el restablecimiento de las treguas vigentes con los reinos cristianos, con Castilla se renovó por dos años hasta febrero de 1429; pero a finales del 1428 Juan II consideró que los ataques no eran ya de almogávares, sino de tropas granadinas, y se dispuso a preparar la guerra. Pero la amenaza de guerra con Aragón, hizo que el castellano finalmente aceptara la paz en febrero de 1429. Aragón, por su parte, desarrolló un doble juego, por una parte tuvo buenas relaciones con el nuevo emir, pero a la vez ayudó a los partidarios del Zurdo a viajar a Túnez.
    El nuevo derrocamiento de Muhammad VIII se fraguó nuevamente en la familia de los abencerrajes, y sobre todo en Yusuf ibn Al-Sarray, alcaide de Vera. Este llegó a Lorca y después se dirigió a Murcia con la intención de reunirse con el rey castellano. A principios de 1429, se entrevista con Juan II, que le ayuda y envía un embajador a Túnez para dialogar con el sultán, y solicitar ayuda para la vuelta de Muhammad IX. De igual modo hizo Alfonso V de Aragón para facilitar también el regreso del anterior emir, pero la expedición no fue fructífera; ya que el sultán tunecino envió su ejército para embarcar en Orán y arribar a Vera el 18 de octubre de 1429. La primera en adherirse a la revuelta fue Almería, desde Granada, el Chico envió sus tropas a detener la llegada del Zurdo, pero parte se pasaron al bando enemigo y otros desistieron en la pelea. Ante la llegada de Muhammad IX a Granada, el Chico se atrincheró en la Alhambra, el asedio duró varios meses con el beneplácito del rey castellano que jugo a las dos bandos, hasta que los partidarios del Zurdo tomaron la Alhambra a finales de marzo de 1430. Muhammad VIII fue recluido en la alcazaba de Salobreña. Para finalmente en abril de 1431 ser ejecutado junto a su hermano Abu l-Hasan Alí en la cárcel de Salobreña(9).

* (1430-1431). La subida al trono por segunda vez de Muhammad IX supuso el nuevo intento de establecer un tratado de paz con Castilla, ofreciéndole además ayuda militar en su lucha contra Aragón y Navarra; pero Juan II, tras el pacto de paz de Majano (julio de 1430) entre los dos reinos cristianos, declinó la oferta de tregua y envió una oferta inadmisible para Granada, comenzando a preparar la guerra contra el emir nazarí, enviando embajadas a Túnez y Fez para que no ayudaran al Zurdo(11).
    En mayo de 1431 Juan II lanzó a su ejército contra Granada, al mando del condestable Álvaro de Luna, devastando la vega de Granada y Loja. Esta amenaza fue aprovechada por los partidarios de Al-Mawl, futuro Yusuf IV para pedir ayuda y después vasallaje a Juan II cuando este ya se encontraba en la vega granadina en junio de 1431(3). El 1 de julio en la batalla de la Higueruela, los granadinos fueron vencidos por los castellanos, pero Juan II se retiró a Córdoba sin ser totalmente derrocado el Zurdo(11). Los rebeldes que habían conquistado Loja, Archidona e Iznájar, presionaron a los habitantes de Granada hasta reconocer a Yusuf IV el 31 de diciembre de 1431, y hacen huir al Zurdo(3) a Almería. La entrada del nuevo emir en Granada se produjo el 1 de enero de 1432(12).

BATALLA DE LA HIGUERUELA 1431
© Fabio Castelo. Monasterio del Escorial. Madrid

* (1431-1432). Abu Al Hachchach Yusuf Ibn Al-Mawl (+¿?-1432), Yusuf IV, nieto de Muhammad V, nada más acceder al trono el 27 de enero de 1432, ratificó el vasallaje con el castellano, siendo un mero títere en manos de Juan II debido a las altas condiciones del vasallaje, lo que produjo el descontento general en la población nazarí, sobre todo por el pago de las enormes parias y la exigencia de la liberación de los cautivos cristianos. Con el tiempo la población fue declinándose de nuevo al depuesto Muhammad IX que de su retiro en Almería, pasó a Málaga, reconociéndosele su autoridad ademas en Ronda, Setenil y Gibraltar. Yusuf intentó pedir la ayuda de Castilla, pero se le adelanto el Zurdo enviando tropas a Granada. Aunque la llegada de castellanos finalmente se produjo, y la batalla no tuvo un vencedor claro, Muhammad IX pudo tomar Granada, y mientras asediaba la Alhambra se proclamó emir. Yusuf IV no tuvo tiempo de huir, siendo ejecutado a finales de abril de 1432(13).

7. La frontera de Vera

    La frontera se mantuvo estable debido a las continuas treguas que acordaron los reyes granadinos y los de Castilla y Aragón, sólo rotas por incursiones de moros y cristianos con la intención de saqueara y robar cuando se les ofrecía la ocasión. Es el caso que nos cuenta el padre Tapia de unos valencianos que roban y cautivan en 1401 a unos musulmanes de Vera que llevaban con sus recuas unas cargas de aceite de Lorca a Orihuela; y en 1405 la entrada de 35 moros de Vera que pasan a robar ganado en Lorca, siendo descubiertos por soldados lorquinos que les arrebatan las presas, matando a siete de ellos(14).
    Entre estas incursiones se pueden contar las ya mencionadas batalla de Zurgena e incluso el asedio y toma de Hurtal en 1407(15). La expedición lorquina contra Vera y Zurgena en 1407, evitó durante años acciones bélicas importantes de las guarniciones fronterizas granadinas contra las plazas cristianas más cercanas a la frontera lorquina(16). Igual que la entrada en 1410 de granadinos hasta Caravaca y la correría castellana por el Almanzora, con el saqueo de Zurgena.
    La costa tampoco se libro de incursiones, así en 1407 valencianos llegaron a la costa de Vera y Almería con unas fustas(*) cautivando cuatro moros en la playa de Vera, creándose un conflicto entre Vera, Lorca y Orihuela(15).
    Del espíritu de frontera y zona conflictiva, nos queda una carta del 28 de mayo de 1409 del emir Yusuf III dirigida al almojarife(*) de Huércal para que le de íntegros a los “vecinos guerreadores de Huércal” los libramientos (rentas y derechos del sultán) señalados y a su alcaide que vigile dicho cumplimiento(17).
    Desde 1410 a 1432 hubo paz entre Granada y Castilla, lo que queda reflejado también en la frontera, sin movimientos importantes, salvo los propios de las noticias de cambio de emires en Granada, con el consiguiente refuerzo de los fronteros. Pero el segundo nombramiento de Muhammad IX como emir granadino, cambió la situación… pero lo ocurrido, se desarrollará en otra entrada.

VOCABULARIO

* ALGAZÚA (DPEJ): En la España musulmana, acto de saqueo practicado por los musulmanes del reino de Granada contra los cristianos.
* ALMOJARIFE (DRAE): Oficial o ministro real que cuidaba de recaudar las rentas y derechos del rey, y tenían en su poder el producto de ellos como tesorero / Oficial encargado de cobrar el almojarifazgo (derecho que se pagaba por los géneros o mercaderías que salían del reino, por los que se introducían en él, o por aquellos con que se comerciaba de un puerto a otro dentro de España)
* FUSTA (DRAE): Buque ligero de remos y con uno o dos palos, que se empleaba con frecuencia en exploraciones.

- DPEJ: Diccionario panhispánico del español jurídico.

BIBLIOTECA

(1) El reino nazarí de Granada. Consolidación (1302-1391). Palacés Histórico. 2024.
https://palaceshistorico.blogspot.com/2024/12/el-reino-nazari-de-granada.html
(2) Yusuf II. Francisco Vidal Castro. Real Academia de la Historia.
https://dbe.rah.es/biografias/6241/yusuf-ii
(3) Cronología de los reinos de España. José Ángel Linares Toro. 2012. Pág. 45.
https://www.tesorillo.com/otras/cronologia.pdf
(4) Muhammad VII. Francisco Vidal Castro. Real Academia de la Historia.
https://dbe.rah.es/biografias/6676/muhammad-vii
(5) La batalla de Zurgena “Palacés”: 12 de febrero de 1407. Palacés Histórico. 2021.
https://palaceshistorico.blogspot.com/2021/11/la-batalla-de-zurgena-palaces-12-de.html
(6) Almería musulmana (1147-1482). Tomo III. Historia General de Almería y su provincia. José Ángel Tapia Garrido. Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Almería. 1978. Págs. 334-335.
(7) Yusuf III. Francisco Vidal Castro. Real Academia de la Historia.
https://dbe.rah.es/biografias/6277/yusuf-iii
(8) El saqueo de Zurgena en 1410. Palacés Histórico. 2021.
https://palaceshistorico.blogspot.com/2021/11/el-saqueo-de-zurgena-en-1410.html
(9) Muhammad VIII. Francisco Vidal Castro. Real Academia de la Historia.
https://dbe.rah.es/biografias/6557/muhammad-viii
(10) Ibídem. Almería musulmana (1147-1482). Tomo III. Pág. 344.
(11) Muhammad IX. Francisco Vidal Castro. Real Academia de la Historia.
https://dbe.rah.es/biografias/14010/muhammad-ix
(12) Ibídem. Almería musulmana (1147-1482). Tomo III. Pág. 362.
(13) Yusuf IV. Francisco Vidal Castro. Real Academia de la Historia.
https://dbe.rah.es/biografias/6281/yusuf-iv
(14) Historia de la Vera antigua. José Ángel Tapia Garrido. Servicio de publicaciones Excma. Diputación de Almería. 1987. Págs. 228-229.
(15) Ibídem. Historia de la Vera antigua. Págs. 234-235.
(16) Lorca, base militar murciana frente a Granada en el reinado de Juan II (1406-1454). Francisco Veas Arteseros. Miscelánea medieval murciana, Vol. 5. 1980. Pág. 163.
(17) Nueve cédulas reales de los últimos sultanes nazarís. Salvador Fontenla Ballesta. Cultural Huércal-Overa n.º 8. Año IV. Diciembre 1990. Págs. 35-36.

                        © ANDRÉS SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ 2024

jueves, 12 de diciembre de 2024

EL REINO NAZARÍ DE GRANADA. Consolidación (1302-1391)

1. Antecedentes

    Como mostrábamos en la entrada “Las terceras taifas (1224-1266) y el emirato nazarí de Granada (1238-1302)”(1), El 15 de mayo de 1296 los reyes de Granada y Aragón firman una tregua por la que se dejan las manos libres para ir libremente contra Castilla. Así Jaime II ocupa el reino de Murcia, a la que solo se le resiste Lorca hasta el 1301. La soberanía aragonesa sería reconocida por Muhammad II en enero de 1302; pero el soberano granadino moriría tres meses después, el 8 de abril(2).

ESTANDARTE REINO NAZARÍ DE GRANADA
¡Sólo Dios es vencedor!
https://es-academic.com/dic.nsf/eswiki/145481

2. Muhammad III (#1302-1309)

    A Muhammad II le sucede su hijo Abu Abd Allah Muhammad ibn Muhammad, Muhammad III (+1257-1314), conocido por “el ciego” o al-makhlu (el depuesto). El rey estaba muy interesado por el arte -ordenó construir la mezquita mayor de la Alhambra-, pero no por ello se desentendió de la política y la guerra, aunque con poca eficacia. Nada más comenzar su reinado emprende campañas militares contra Castilla, tomando Quesada en 1302 y Bedmar en 1303, renovando acuerdos con Aragón y los benimerines del norte de África.
    En 1303 el rey granadino firma una tregua por tres años con Castilla, volviendo a su vasallaje, dejando de colaborar con Aragón, de este modo Jaime II queda en precario en el reino de Murcia. Tales circunstancias obligan al aragonés a firmar con Castilla la paz de Agreda en 1304, donde Aragón retiene Elche, Orihuela y Alicante, volviendo Castilla a recuperar Lorca, Murcia y Cartagena.
Una vez consolidada la península, el rey granadino centra sus pasos en el norte de África, en 1306 ayuda al disidente meriní Uthman ibn Abi al-Ula a ocupar Ceuta, proclamándose sultán de Marruecos en 1307, comenzando la guerra contra los meriníes. Esto llevó a los reinos de Castilla, Aragón y a los benimerines a pactar una triple alianza contra Granada, con el acuerdo, que una vez vencidos los nazaríes, repartirse sus posesiones; Aragón se anexionaría Almería; Castilla, Algeciras y Gibraltar; y los meriníes, Ceuta(2).

2.1. La frontera occidental nazarí en el reinado de Muhammad III

    En la frontera oriental granadina siguen produciéndose los acostumbrados incidentes, los almogávares(*) granadinos cautivan a unos vasallos de Aragón, robándoles bestias y ganado, pero ante la reclamación aragonesa, el rey Muhammad III ordena a los alcaides de Vera y los Vélez que recuperen cautivos y ganado, y los devuelvan al alfaqueque(*) o exea aragonés Bernal Martín(2).
No reproduciremos aquí de nuevo lo relatado en “La quema de Zurgena por las tropas aragonesas en 1304”, sólo aclararemos que en mayo de 1304, mientras Castilla y Aragón negociaban la paz, en la frontera de Vera se produce el primer acto de hostilidad aragonesa contra Granada. Berenguer de Cardona, maestre del Temple de Aragón y Cataluña, Pedro de Monteagudo, procurador general de Murcia y Alabbas ben Rahu, jefe africano al servicio de Jaime II, con una columna de 400 jinetes y 150 infantes entran a raziar (atacar por sorpresa) las comarcas fronterizas, atacando Zurgena, Vera, Cuevas, Overa y Huércal(3).
    A las razias aragonesas contestó Granada concentrando tropas en Vera y represaliando con el ataque de las galeras de Almería a las costas alicantinas. Las tropas reunidas en Vera al mando del caudillo Zagen entraron en tierras murcianas robando hombres y ganado, para ser finalmente derrotados por los murcianos(4).
    Mientras Castilla y Aragón se preparaban para atacar tierras granadinas tras el acuerdo del tratado de Alcalá de Henares del 19 de diciembre de 1308, donde Algeciras y Gibraltar serían atacadas por los castellanos; y Almería, por los aragoneses(5); el rey granadino, ciego y en manos del visir al-Hakin, que ha perdido la popularidad de la que gozaba, es depuesto por su hermano Abu Al Chuyush Nasr ibn Muhammad (+1287-1322), que lo encierra en Almuñecar, donde moriría en 1314(4).

3. Nasr (#1309-1314)

    La primera medida del rey granadino fue nombrar a un nuevo caid (gobernador) en Almería ante el inminente asedio aragonés, Abu Maydan Xuaib, que junto al jefe de la flota de la base almeriense, Abu al-Hasan al-Randahi, se encargarían a preparar la ciudad para el ataque(6).

3.1. Ocupación de Lubrín por el obispo de Cartagena

    Mientras esto ocurría, se produce el hecho insólito de la conquista de Lubrín por el obispo de Cartagena, Martín Martínez Noloaquisino, que por iniciativa propia y al frente de una mesnada(*) de clérigos y vasallos había entrado en la tierra de Vera y se había apoderado del castillo que dicen de “Lobrar”, al que bautizaría con el nombre de “castillo de san Pedro”. La conquista se tuvo que realizar a mediados de julio de 1309, ya que a finales de este mes, Jaime II recibe en Santa Pola el mensaje de socorro del obispo cartagenero, indicándole que los moros de Vera y el Almanzora le habían puesto cerco; a lo cual el rey aragonés contesta el 2 de agosto que al día siguiente saldría una parte de su ejército por tierra camino de Lorca, y que se acercarían a Lubrín a levantar el asedio y ahuyentar a los moros, como así ocurrió(4) el seis de agosto(5).
    Hay cierta confusión entre la fecha de conquista de Lubrín y la fecha en que fue entregada como regalo al obispo de Cartagena por su buen trabajo. Una vez conquistado el castillo, el obispo escribe al rey Fernando IV anunciándole de la conquista, siendo contestado por el rey el 3 de agosto de 1309 desde Algeciras, indicándole que se lo cede “… que lo ayades para vos e para el cavildo de la vuestra eglesia…” a él y a su iglesia. En marzo de 1310 para atender la defensa del castillo, el rey exime del pago del diezmo y otros derechos de las cabalgadas contra los moros; para finalmente cambiar el 20 de febrero de 1311 a la iglesia de Cartagena el castillo de Lubrín por las posesiones de doña María de Molina tenía en el reino de Murcia: Alguazas, Alcantarilla y el real de Monteagudo(7). El padre Tapia, supone que el castillo de Lubrín se devolvió a los granadinos cuando se firmó el tratado de paz entre Castilla y Granada en mayo de 1310, y que Fernando IV lo recuperó más tarde para cambiarlo en 1311 por las posesiones murcianas de su madre la reina María de Molina(8); no nos parece verosímil tanto cambio, igual que lo opinado por Torres Fontes, cuando indica que el castillo de Lubrín estuvo en poder castellano hasta la firma de paz entre Granada y Castilla en 1412, cuando pasaría a manos nazaríes(9), pero viniendo del profesor Torres Fontes, es posible.

CASTILLO DE LUBRÍN
© Andrés Sánchez Domínguez

3.2. Cerco de Aragón a Almería

    El ejército aragonés partiendo de Orihuela, sigue el itinerario previsto pasando por Murcia, Lorca, Vera, río Aguas, Mojácar, Sorbas, Tabernas y Alhadra para llegar a Almería el 17 de agosto de 1309. Al padre Tapia le extraña que el ejército estuviera tres jornadas entre Vera y Mojácar con detención en el río Aguas, y lo achaca a la hostigación de moros de estas fortalezas, pero nosotros creemos que, como se indica anteriormente, se desviaron a Lubrín para socorrer al obispo de Cartagena. Entre el ocho y diez de agosto, Jaime II parte con su armada del cabo de Aljub (Santa Pola) llegando a las calas de Cabo de Gata con mil caballos, sus jinetes y servidores, además del séquito real(10).
El 15 de agosto de 1309 el rey dispone su campo en Almería, y comienza a combatir por tierra y mar a las huestes almerienses. El cerco duró cuatro meses, hasta que el rey granadino, supuestamente el 19 de diciembre, presentó a su homólogo aragonés sus credenciales, prometiéndole que si levantaba el cerco pondría en libertad a todos los cautivos cristianos y sería su aliado, permitiendo que todos sus vasallos comerciaran con Aragón. De este modo Jaime II, una vez consultados a los grandes del reino, decidió levantar el cerco el 26 de enero de 1310 y volver a Alicante, desde donde pasaría a Valencia.
No parece claro que esta decisión se debiera sólo a las negociaciones con el rey Nasr, sino que como indican otros historiadores, Jaime II se vió afectado por la deslealtad de la retira del rey castellano Fernando IV del cerco de Algeciras en noviembre de 1309, por la llegada del invierno, y sobre todo por la poca esperanza de salir airoso de la empresa(11).
    La retirada de las tropas aragonesas se produjo por la frontera de Vera y Lorca, donde fueron atacados por los moros de Vera y los alrededores, pero no pudieron impedir el paso del poderoso ejército aragonés; aunque se sabe que algunos soldados lo hicieron de forma separada, siendo cautivados o muertos por los musulmanes locales(10).

3.3. Luchas internas granadinas

    El 26 de mayo de 1310 se firma en Sevilla un tratado de paz por siete años entre Granada y Castilla, en el que se garantizaba la vida y la hacienda de los mercaderes de los dos reinos, y la creación del oficio de juez de frontera o alcalde de moros y cristianos. El mismo año se firma otra tregua entre el rey granadino y Aragón, esta por cinco años(11).
    En enero de 1312, el arráez de Málaga, Abu Said Faray, se rebela contra Nasr y se declara independiente, proclamando sultán a su hijo Abu Al Walid Ismail (+1279-1325)(12) con la ayuda del príncipe meriní Uthman ibn Abi al-Ula. Derrota a las tropas granadinas en Archidona, apoderándose de la ciudad de Granada y su alcazaba, mientras su tío Nasr se hace fuerte en la Alhambra. Tras varias negociaciones, el rey abdica en su sobrino a cambio del gobierno de Guadix y su territorio en febrero de 1314. Pero las relaciones se rompen en seguida, sitiando Ismail I a su tío en Guadix, dividiéndose los granadinos en dos bandos. Castilla tomaría parte del depuesto Nasr(11).

4. Ismail I (#1314-1325)

    Mientras, la tregua con Aragón se mantuvo hasta 1315; una vez vencida, volvieron las hostilidades con la entrada de guerrilleros de Vera en tierras de Orihuela. Hasta entonces los capitanes de frontera, el teniente de adelantado de Murcia, Pedro López de Ayala, el gobernador de Orihuela, Arnau Torres, el alcalde de Vélez-Blanco Muhammad ibn Muhammad y el de Vera, Yusuf ibn Muhammad ibn Kumasa se esforzaban en evitar estos incidentes hasta la firma de una nueva tregua. La situación de Nasr en Guadix se ve encajonada por el apoyo de Granada y Málaga por un lado, y las comarcas de Almería, Vera y los Filabres, fieles a Ismail, por lo que intenta ocupar la tierra de Vera con la ayuda aragonesa, pero el rey granadino tenía atentos un ejército en Tabernas y en Velefique a Uthman, desbaratando tal posibilidad. Finalmente el 26 de junio de 1319, en un ataque contra Granada de los infantes castellanos don Juan y don Pedro, estos son derrotados y muertos por las tropas de Ismail, lo que decanta a su favor la guerra interna. Ante lo ocurrido, Castilla firma una tregua con Granada por ocho años el 20 de junio de 1320; haciéndolo igualmente con Aragón el 16 de mayo de 1321, esta por cinco años. Las treguas dejan aislado a Nasr en Guadix, muriendo un año después sin descendencia(13).
    En 1323 se rompe la tregua con Castilla, reanudándose las hostilidades, así Granada recupera las plazas de Baza, Orce, Galera y Huéscar; en el asedio de esta última se utilizó por primera vez la pólvora en al-Andalus, provocando los proyectiles lanzados por un enorme cañón la rápida rendición de la fortaleza el julio de 1324.
Pero cuando Ismail se hallaba en su mayor prosperidad, es asesinado por uno de sus arráeces, hijo del señor de Algeciras, su primo hermano, el 8 de julio de 1325(12).

ALFONSO XI DE CASTILLA
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5. Muhammad IV (#1325-1333)

    A Ismail I le sucede su hijo de tan sólo diez años, Abu Abd Allah Muhammad ibn Ismail (+1315-1333). Renaciendo de nuevo la guerra civil granadina por la tutela con la minoría de edad del monarca, entre Uthman ibn Abi al-Ula, jefe de la milicia de cenetes benimerines, y el visir -colocado por este- al-Mahruq(13).
    La guerra civil granadina fue aprovechada por el rey Alfonso XI (#1312-1350) “el justiciero”, que había heredado el reino de Castilla en 1312 a la muerte de su padre Fernando IV; y declarado mayor de edad en 1325, para atacar la frontera occidental del reino; de este modo, por tierra tomó Olvera, Pruna y Ayamonte; y por mar el paso del Estrecho(14).
    En 1326 Muhammad IV firma con Jaime II una nueva paz por cinco años, pero la subida al poder en 1327 del nuevo rey aragonés, Alfonso IV (#1327-1336) “el benigno”, tras la muerte de su padre, cambia de parecer, adoptando una política más agresiva. El 6 de febrero de 1329 los reyes de Castilla y Aragón, Alfonso XI y Alfonso IV, firman el pacto de Tarazona por el que establecieron una alianza para atacar al reino nazarí de Granada. Ambos reinos intentaron crear una cruzada con la participación de los reyes de Navarra, Francia, Inglaterra, Polonia y Bohemia, etc. pero esta fracaso porque Aragón no obtuvo del Papa los beneficios deseados, dejando sola a Castilla en la lucha.
    Entramos aquí en los hechos descritos en la entrada: “La razia castellano-aragonesa sobre Zurgena y el medio Almanzora en agosto de 1330”, con la irrupción del procurador general del reino de Valencia, Jofré Gilabert de Cruilles, y otros caballeros aragoneses, junto al infante don Juan Manuel y otras tropas castellanas en tierras del Almanzora. Para Torres Fontes, esta operación pudo ser una acción de castigo para quebrantar la economía de la región en preparación de la anunciada intervención del rey aragonés Alfonso IV sobre Almería(15).
    Mientras, en la parte occidental del reino, Alfonso XI arrebata diversas fortalezas a los nazaríes, tales como Teba, Cañete y Priego, lo que lleva al rey granadino a pedir la paz al castellano en febrero de 1331 por un periodo de cuatro años. También se intentó que Alfonso IV se uniera a la tregua, pero el rey aragonés no se pronunció. Lo que llevó al ejército andalusí comandado por el visir Ridwan a atacar Guardamar y las tierras de Elche y Orihuela en octubre de 1331(14). Las tropas de Ridwan se retiraron a sus bases en la frontera de Vera, marchando el caudillo a Granada a ofrecer el botín a Muhammad IV(16).
En 1333, Muhammad IV recuperó Gibraltar con la ayuda del sultán meriní Abu l-Hasan, lo que llevó al rey castellano a firmar el 24 agosto de 1333 una nueva tregua. Pero a la vuelta de Gibraltar el sultán granadino fue asesinado por los cenetes del fallecido Uthman, supuestamente por haberse unido a los meriníes de Marruecos(14).

6. Yusuf I (#1333-1354)

    Tras el asesinato de Muhammad IV, es izado al poder su hermano menor Abu Al Hachchach Yusuf ibn Ismail (+1318-1354), Yusuf I, este se procuró en reorganizar la administración, encuadrar el ejército de voluntarios magrebíes y fomentar la cultura. Para ello se rodeó de Ridwan como visir, y del historiador Ibn al-Jatib, como personas influyentes en su reino.
En septiembre de 1333 ratifica la tregua de cuatro años con Castilla, y comienza las gestiones de paz con Aragón, que finalmente se firmarían al año siguiente; consiguiendo que los reinos cristianos firmaran también la paz con Marruecos en 1334 con Castilla, y 1335 con Aragón. Paces ratificadas por el nuevo rey de Aragón Pedro IV (#1336-1387) “el ceremonioso”, a la muerte de su padre Alfonso IV en enero en 1336.
    Pero una vez expirada la paz de los cuatro años pactados, en 1337 se reanudan las hostilidades en el Estrecho y la frontera de Vera, Yusuf se alía con los benimerines y presentan batalla a los castellanos el 30 de octubre de 1340, donde los granadinos pierden la batalla del Salado, dejando a Castilla libre el dominio del Estrecho. Yusuf atacaría más tarde Tarifa, mientras, para distraer a las tropas castellanas en la zona oriental envía al capitán Abdallah desde la comarca de Guadix-Baza para que entrara por la Fuente de Pulpí en Vera, y saqueara las alquerías del campo de Cartagena. En marzo de 1344 se entregó Algeciras a Castilla después de un largo asedio, lo que obliga al rey nazarí a firmar una tregua por diez años con Castilla(17).

MAPA VIAJE DE YUSUF I. 1347
© Fernando N. Velázquez Basanta. Fundación Ibn Tufayl de Estudios Árabes

6.1. Visita de Yusuf I al Almanzora

    Como nos relata ibn Al-Jatib, el viaje de Yusuf I radica en la necesidad del soberano de inspeccionar las defensas de la zona oriental del reino, jalonadas de fortalezas en esta misma época; entre ellas, las más de 40 torres atalayas que Ridwan levantó a la orilla del mar desde la plaza fronteriza de Vera hasta los alfoces occidentales antes de enero de 1340, fecha en que Ridwan cayó en desgracia y fue reducido a prisión en la alcazaba de Almería.
    La comitiva real salió de Granada el domingo 29 de abril de 1347, es viaje fue desarrollado en 21 etapas. En el Almanzora discurrirían 6 de ellas: 5ª etapa: de Baza a Serón; 6ª etapa: de Serón a Purchena; 7ª etapa: de Purchena a Cantoria; 8ª etapa: de Cantoria a Vera; etapa de descanso en Vera; y 9 etapa: de Vera al río de Lubrín camino de Níjar. El rey granadino volvería a Granada el domingo 20 de mayo.
En la octava etapa, domingo, 6 de mayo de 1347, tras una noche de incesante lluvia, la comitiva sale de Cantoria dirección a la alquería de Almanzora que la encuentran abandonada. Prosiguen el camino, relata ibn Jatib que “Luego abandonamos aquel río por el campo abierto y fuimos al encuentro de una tierra semejante a la estepa”. Suponemos que el lugar donde abandonaron el río Almanzora fue por Palacés para tomar la boca de la Ballabona dirección a Vera. Una vez tomado el camino, imaginamos que por donde pasa la actual autovía, les sobrevino una gran tormenta “… el cielo se desbordó, y se juntaron las aguas, al tiempo que las monturas nadaban como barcos de vela…” hasta llegar finalmente acampando en Vera, donde descansarían al día siguiente. El viaje continuaría por Níjar, Almería, volviendo por Marchena, Fiñana y Guadix a Granada(18).

6.2. Esplendor y muerte de Yusuf I

    Sin embargo Alfonso XI transcurrida la mitad de la tregua, no vaciló en violar el tratado de paz atacando Gibraltar en 1349, pero la muerte del monarca castellano en 1350 por la peste negra mientras asediaba el peñón, obligó a su heredero Pedro I (#1350-1369) “el cruel”, a firmar la paz con el rey nazarí.
A pesar de la peste negra de 1348-1350, Yusuf mantuvo un largo periodo de paz que le permitió proporcionar al emirato una gran estabilidad política, económica, social y cultural. Pero el sultán no pudo disfrutar de la prosperidad del reino, ya que es asesinado el 19 de octubre de 1354 por un esclavo negro “loco” mientras oraba en la mezquita mayor de la Alhambra(19).

7. Muhammad V (#1354-1359); Ismail II (#1359-1360), Muhammad VI (#1360-1362) y Muhammad V (#1362-1392)

* (1354-1359). A la muerte de Yusuf I le sucede su hijo Abu Abd Allah Muhammad Ibn Yusuf (+1339-1391), Muhammad V. Por su minoría de edad (16 años), fue tutelado por el hayib Ridwan; desde el comienzo de su reinado, intentó restaurar las relaciones con Marruecos, pero fue efímera dada la ambición del sultán Ibn Inan que aspiraba a apoderarse del reino granadino(17). Concertó un nuevo acuerdo con el rey castellano Pedro I obligándose a pagar tributos; siendo más conflictivas las relaciones con Aragón. Finalmente participó en el tratado de paz que los benimerines firmaron con Pedro IV de Aragón en abril de 1357 por un periodo de diez años.
Sin embargo en 1358 tuvo que alinearse con la Castilla de Pedro I y facilitarle naves, puertos y soldados -al ser su vasallo- en la guerra que este mantuvo con Aragón entre 1356 y 1369 (guerra de los dos Pedros). Pero cuando Muhammad tenía una buena situación interior y exterior, sucede el golpe de estado de su hermano Ismael. El 23 de agosto de 1359 los sublevados al mando del arráez Abu Said asesinan a Ridwan y liberan a Ismail (que era mantenido cautivo por su hermano). Muhammad V huyó a Guadix, para terminar pasando a Fez -tras la falta de asilo del castellano Pedro I-, donde fue recibido por los meriníes(20).

* (1359-1360). El noveno soberano nazarí, Abu Al Walid Ismail Ibn Yusuf (+1339-1360), Ismail II, duró en el trono apenas 10 meses, siendo utilizado como un juguete por su madre Maryam y su primo-cuñado Abu Said, el mismo que le puso la corona. Este lo depuso y mandó ejecutar el 13 de julio de 1360, ocupando su puesto.

* (1360-1362). Abd Allah Muhammad Abu Said (+1332-1362), Muhammad VI “el bermejo”, hizo alianza con Aragón y rompió la paz con Castilla a la que dejó de pagar tributos. El rey Pedro I tuvo que firmar la paz con Aragón para dedicarse a combatir a Muhammad VI, apoyando al exiliado Muhammad V. El antiguo soberano contando con el apoyo castellano y meriní, vuelve a la península instalándose en Ronda. Desde esta plaza, unas veces con la ayuda castellana, y otras en solitario, Muhammad V fue tomando plazas del reino nazarí, hasta provocar la huida de Muhammad VI de Granada el 13 de abril de 1362. El rey granadino huyó a refugiarse junto a las tropas de Pedro I, pero este lo mató y devolvió su cabeza al nuevo emir Muhammad V(20).

* (1362-1392). La nueva subida al poder de Muhammad V, -esta vez por un largo periodo de casi 30 años- le hizo entender que los pilares de la prosperidad del estado y la armonía interior se basaba en la paz exterior. De este modo, aunque mantuvo buenas relaciones con Aragón, su principal objetivo fue el de mantener la paz y la alianza con Castilla, principal amenaza para al-Andalus; además de mantener un estable equilibrio con los estados magrebíes de los meriníes, zayyaníes y hafsíes.
Muhammad V continuó ayudando a Pedro I en su enfrentamiento con su hermanastro Enrique de Trastámara; lo que provocó que Enrique pidiera apoyo a compañías mercenarias francesas que entraron por los Pirineos. El rey nazarí viendo el peligro de recibir un ataque aragonés sobre Almería y una invasión de las costas por parte cristiana, convocó la yihab a finales de 1365, solicitando la ayuda de los pueblos magrebíes(20).
    Mientras, en Castilla el rey Pedro I era atacado por su hermanastro Enrique ayudado por franceses, castellanos afines y aragoneses, que le hacen dejar el poder y refugiarse en Aquitania. Enrique II fue proclamado rey de Castilla en 1366, pero a cambio de títulos y riquezas para sus ayudantes. Mientras el legítimo monarca castellano, Pedro I, organiza desde el norte de los Pirineos un ataque a tierras castellanas ayudado por el príncipe de Gales, derrotando a Enrique en la batalla de Nájera el 3 de abril de 1367. Pero finalmente, Enrique que se había exiliado en Francia, vence a Pedro I en la batalla de Montiel el 14 de marzo de 1369, asesinándole y subiendo al trono definitivamente con el nombre de Enrique II (#1369-1379) “el fratricida”(21).
    El sultán nazarí Muhammad V asistió a la guerra castellana entre Pedro y Enrique, primero reconociendo al Trastámara en 1366; firmando un tratado tripartito con Aragón y Fez en marzo de 1367, y restableciendo la alianza a la vuelta de Pedro I en 1367. Además se aprovechó de la debilidad castellana para arrebatarle plazas como Utrera, Jaén, Úbeda, y la más importante de ellas Algeciras en julio de 1369; para finalmente establecer una tregua con el nuevo rey Enrique II por ocho años en mayo de 1370.
    Tras la muerte de Enrique II en 1379 y el fin de la tregua, el granadino atacó Quesada, obligando al nuevo rey Juan I de Castilla (#1379-1390), hijo del fallecido, que mantenía otros conflictos internos, a mantener la paz, llegando a renovar el tratado en 1390, fecha en que murió por una caída del caballo. A su muerte subió al trono su hijo Enrique III (#1390-1406) “el doliente”. Un año después, el 15 de enero de 1391 fallecía el monarca granadino de causas desconocidas, dejando el mayor esplendor y florecimiento del emirato nazarí hasta la fecha(20).
    En Aragón, Pedro IV había muerto por enfermedad, subiendo al trono su hijo Juan I de Aragón (#1387-1395) “el cazador”, que descuidó sus tareas de gobierno.

MUHAMMAD V
Pintura de la sala de los Reyes en la Alhambra.
© Lugares de Granada con encanto

8. En la tierra de Vera

    La tierra de Vera se mantuvo como lugar de frontera ahora entre los tres reinos, ella misma perteneciendo a Granada, Murcia a Castilla y Orihuela a Aragón. Lo que era aprovechado por los almogávares de los reinos vecinos para hacer incursiones en tierras cercanas; sobre todo los granadinos de Vera en tierras de Orihuela, mitigadas apenas con la implantación de los oficiales o jueces de frontera, sobre todo el murciano Alonso Yáñez Fajardo(22), y reforzada con la creación de la Hermandad de moros y cristianos para el rescate de cautivos(23).
    Aparte de las incursiones reseñadas, la frontera se mantuvo estable, siempre influenciada por las treguas entre los cuatro reinos influyentes de la época.

    Con la muerte de Muhammad V, se cierra el periodo más estable del reino nazarí.

VOCABULARIO

* ALFAQUEQUE (DRAE): Hombre que en virtud de nombramiento de autoridad competente, desempeñaba el oficio de redimir cautivos o liberar esclavos y prisioneros de guerra.
* ALMOGÁVAR (DRAE): En la milicia antigua, soldado de una tropa escogida y muy diestra en la guerra, que se empleaba en hacer entradas y correrías en las tierra de los enemigos.
* MESNADA (DRAE): Compañía de gente de armas que antiguamente servía bajo el mando del rey o de un ricohombre o caballero principal.

BIBLIOGRAFÍA

(1) Las terceras taifas (1224-1266) y el emirato nazarí de Granada (1238- 1302). Palacés Histórico. 2024.
https://palaceshistorico.blogspot.com/2024/06/las-terceras-taifas-1224-1266-y-el.html
(2) Historia de la Vera antigua. José Ángel Tapia Garrido. Servicio de publicaciones Excma. Diputación de Almería. 1987. Págs. 214-215.
(3) La quema de Zurgena por las tropas aragonesas en 1304. Palacés Histórico.2021.
https://palaceshistorico.blogspot.com/2021/09/la-quema-de-zurgena-por-las-tropas.html
(4) Ibídem. Historia de la Vera antigua. Págs. 216-217.
(5) El sitio de Almería de 1309: El desarrollo de la campaña militar. Carmen María Marugán Vallvé. Almería entre culturas (siglos XIII-XVI). Vol. 1. Instituto de Estudios almerienses. 1990. Pág. 172-173.
(6) Almería musulmana (1147-1482). Tomo III. Historia General de Almería y su provincia. José Ángel Tapia Garrido. Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Almería. 1978. Pág. 199.
(7) Documentos de Fernando IV. Colección de documentos para la historia del reino de Murcia. Edición de Juan Torres Fontes. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Murcia, 1980. Págs. 96, 104 y 106.
(8) Ibídem. Almería musulmana (1147-1482)… Pág. 203.
(9) La articulación territorial del noreste del reino de Granada entre la edad media y la moderna. Javier Castillo Fernández. Territorio e historia en el antiguo oriente granadino. 2017. Pág. 28.
(10) Ibídem. Historia de la Vera antigua. Págs. 218-219.
(11) Jaime II y la cruzada de Almería. María Desamparados Martínez San Pedro. Anales de la Universidad de Alicante. Historia Medieval. n.º 11. 1996-1997. Págs. 581 y 584.
(12) Ismail I. Francisco Vidal Castro. Real Academia de la Historia.
https://dbe.rah.es/biografias/16656/ismail-i
(13) Ibídem. Historia de la Vera antigua. Pág. 219-220.
(14) Muhammad IV. Francisco Vidal Castro. Real Academia de la Historia.
https://dbe.rah.es/biografias/6553/muhammad-iv
(15) La razia castellano-aragonesa sobre Zurgena y el medio Almanzora en agosto de 1330. Palacés Histórico. 2024.
https://palaceshistorico.blogspot.com/2024/07/la-razia-castellano-aragonesa-sobre.html
(16) Cristiano de Alá, renegado de Cristo. El caso de Abdalla, fill d´en Domingo Vallés, un valenciano al servicio del Islam. José Vicente Cabezuelo Pliego. Sharq Al-Andalus n.º 13. 1996. Pág. 32.
(17) Ibídem. Historia de la Vera antigua. Pág. 222-223.
(18) Ibn al-Jatib. Visión de la amada ideal en una gira inverniza y estival. Fernando N. Velázquez Basanta. Fundación Ibn Tufayl de Estudios Árabes. 2016. Pág. 13-14, 20, 46-49.
(19) Yusuf I. Francisco Vidal Castro. Real Academia de la Historia.
https://dbe.rah.es/biografias/6215/yusuf-i
(20) Muhammad V. Francisco Vidal Castro. Real Academia de la Historia.
https://dbe.rah.es/biografias/6554/muhammad-v
(21) Enrique II de Castilla. Wikipedia.
https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_II_de_Castilla
(22) Ibídem. Historia de la Vera antigua. Pág. 224-226.
(23) La actividad bélica granadina en la frontera murciana (ss. XIII-XV). Juan Torres Fontes. Príncipe de Viana, n.º 3. Homenaje a J. M.ª Lacarra. 1986. Pág. 732.

                            © ANDRÉS SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ 2024

viernes, 29 de noviembre de 2024

1875-1900: LAS INUNDACIONES DE FINALES DEL SIGLO XIX EN ZURGENA

1.- Introducción

    Los zurgeneros, que desgraciadamente vivimos las inundaciones del 19 de octubre de 1973, sabemos del poder devastador del Almanzora crecido por las lluvias torrenciales en la cabecera del río. Lo que unido al carácter furioso de nuestras ramblas y barrancos, nos hace temblar cada vez que vemos oscurecerse y observamos la llegada por el sureste de nubes negras con relámpagos. Después de lo que los zurgeneros llamamos “el desastre”, donde murieron seis vecinos, y alcanzamos el máximo que los pluviómetros eran capaces de medir 600 l/m². (algunos analistas dicen que llegamos a 730 l/m².), hemos sufrido otras inundaciones como la del 28 de septiembre 2012 donde alcanzamos los 350 l/m². Y algunas más que, no le hemos dado importancia ante los precedentes anteriores.
    Sin embargo, si ha habido una época terrible de inundaciones en nuestra comarca, es en el último cuarto del siglo XIX, donde se pudieron registrar hasta nueve desbordamientos del río Almanzora en nuestro pueblo en el corto tiempo de 23 años, con innumerables pérdidas de vidas humanas, tierras de labor, cosechas, etc.
    Salvo error u omisión, estas son las fechas de las inundaciones:
- 27, 28 y 30 de junio de 1877.
- 14 y 15 de octubre y 3 de noviembre de 1879.
- 8 de octubre de 1883.
- 19, 21 y 22 de mayo de 1884.
- 31 de octubre de 1884.
- 6 y 10 de septiembre de 1888.
- 11 de septiembre de 1891.
- 1 de junio de 1899.
- 26 y 27 de junio de 1900.

    Comenzaremos a describir las inundaciones con las únicas informaciones que tenemos, la prensa provincial y nacional, y el Boletín oficial:

1877. Solicitud perdón contribuciones
© BOPA 17-11-1877

2.- 27, 28 y 30 / junio / 1877 (riada de San León II / San Zoilo). Magnitud II

    Comenzamos el último cuarto de siglo con la llegada a nuestro pueblo de nubes de granizo, tan nefasto para las plantaciones propias de comienzo de verano. Así el Boletín Oficial de la Provincia de Almería nos detalla que los ayuntamientos de Fines, Lúcar, Níjar, Sierro y Zurgena, han incoado expediente en solicitud de perdón del pago de contribuciones, por haber experimentado la pérdida de sus cosechas a consecuencia de las nubes de piedra que descargaron en sus términos municipales los días 27, 28 y 30 de junio último(1).
    Pasaría casi medio año para que el Gobierno provincial tomara una decisión sobre el asunto, así en la reunión del 1 de enero de 1878 se acordó que “Dada cuenta de los expedientes instruidos por los Ayuntamientos de Antas, Purchena. Suflí, Sorbas, Tíjola, Lúcar, Fines, Huércal-Overa, Arboleas, Somontín, Níjar, Armuña, Zurgena, Sierro, Lubrín, Bayarque, Taberno, Vélez-Rabio, Vélez-Blanco, Velefique y Serón, en solicitud de perdón del pago de contribuciones por consecuencia de los daños experimentados en aquellos términos municipales por las nubes de pedriscos e inundaciones en el mes de Junio último; la Comisión asociada de los Sres. Diputados residentes, acordó informar, que siendo procedentes las peticiones de que se trata, deben volver los expedientes a la Administración económica para que los remita a la superioridad”(2).

3.- 14 y 15 / octubre - 3 / noviembre /1879 (riada de Santa Teresa). Magnitud IV

    El periódico “El Siglo Futuro”, incluye el viernes 21 de noviembre de 1879, el relato del zurgenero Ramón Gonzálvez Ibáñez enviado a su redacción el 5 de noviembre, en estos términos:
    Señor director de El Siglo Futuro. Muy señor mío y de mi más distinguida consideración: El día 14 de Octubre de 1879 [martes] será siempre de triste e imperecedero recuerdo para los hijos de esta infortunada villa. Tras años de prolongada y pertinaz sequía, que obligará al mayor número de ellos á surcar las inquietas y bullentes olas del Mediterráneo, para buscar en extranjero suelo africano el alimento que les negara su desventurada patria, estábales aún reservado presenciar otra espectáculo más pavoroso, padecer otro azote más terrible, sufrir otra calamidad más espantosa, contemplar al genio del mal, al águila de la ruina, cerniendo sus negras alas y descendiendo sobre sus cabezas, para arrebatarles entre sus punzantes garras la riqueza de su suelo, último resto de su débil esperanza.
    A las once de la mañana de ese infausto día, hallándose cubierta de densas y opacas nubes la inmensa bóveda de los cielos, comenzó á apercibirse por el lado del Sudeste un ruido extraño, prolongado y persistente que presagiaba algún funesto acontecimiento. ¡Era el ruido precursor y mensajero de una horrible, deshecha tempestad, que, llevada en alas del viento, venía á anunciarles el peligro que les amenazaba, la gran catástrofe que había de asolar estos campos, y casi convertir este pueblo en un montón de pavorosas ruinas!
    De repente la chispa eléctrica rasga las encapotadas nubes; las descargas se suceden unas á otras con pasmosa rapidez, déjase oír el horrible fragor del trueno, prolongando y repercutiendo sus roncos ecos de montaña en montaña y de valle en valle; las nubes arrojan durante ocho horas torrentes de agua sobre la tierra, asemejándose la bóveda celeste al cráter de un inmenso volcán vomitando ardiente y mortífera lava, y en cuyo seno rugiesen horribles monstruos, haciendo estremecer de pavor y espanto al corazón del más fuerte y llevando por todas partes el llanto, el luto, la desolación y la muerte.
    Aún no habíamos pasado una hora contemplando llenos de angustia la siniestra luz de continuos relámpagos, el espantoso sonido del no interrumpido trueno y la lluvia torrencial, que, cayendo en gruesos chorros por entre una asfixiante atmósfera, dificultaba la respiración, cuando las sierras, que recorren este término jurisdiccional, no pudiendo contener en su seno tan gran cantidad de aguas, con rapidez increíble las vierte por sus laderas sobre los barrancos, ramblas y arroyos, inundando todos los predios [haciendas], desbordándose y rompiendo vallados y defensas, arrancando de raíz los árboles seculares y arrastrándolos en su impetuosa y veloz carrera juntamente con la tierra que los sustentaba.
    Sólo habiéndolo presenciado podría formarse un juicio exacto de las avenidas de las ramblas de Almajalejo y del Peral, y los cuantiosos daños ocasionados en las fincas asentadas en sus márgenes; bastando para formarse de ello una idea aproximada la consideración de que, en la segunda, que es la menos potente de ellas, á pesar de sus 40 varas de anchura, saltaron las aguas por encima de un puente de 12 metros de altura, que sobre ella hay construido, en la carretera de Baza á Huércal-Overa.
    Reunidas las aguas en el rio de Almanzora, al cual confluyen, en una sola e inmensa masa, y siendo su cauce muy insuficiente para contenerlas, desbórdanse á derecha e izquierda por los pagos del Molino, Reyes, Calafa, Hoya y Palacés, verdaderos vergeles de esta villa, sobre los que un día derramara el cielo su bendición, por más que ahora haya lanzado los rayos de su ira. Cubiertos estos por la cenagosa corriente, y flotando sobre las aguas los árboles arrastrados en su marcha devastadora, ofrecían á la vista del paciente y sufrido labrador un cuadro que desgarraba su alma, y cuyas negras y sombrías tintas se aumentaron al ver convertido en estéril arenal una gran parte de ellos; pues algunos como el de Calafa casi han desaparecido por completo, y otros han sufrido daños de muy larga, difícil y costosa reparación. Pero todavía serán muy poco tantas ruinas y desolación tanta; aún habíamos de presenciar escenas más tristes, espectáculos más aterradores. La rambla que lleva el nombre de esta villa, y que la atraviesa en toda su extensión, recogió en su curso tan extraordinario caudal de aguas, que después de destruir y arrasar con gigantesco empuje cuanto encontraba en su paso, lanzólas sobre la población con la velocidad del rayo, cubriendo algunas de sus calles hasta dos metros de altura, inundando el primer cuerpo de muchas casas, derribando algunas de ellas y convirtiéndolas en horrible lago, que las envuelve entre su oscuro oleaje.
    Véanse flotando sobre la turbia corriente los pocos frutos y granos del vecindario, las tinajas de aceite que a costa de grandes privaciones y sacrificios se habían reservado para suplir la falta de este artículo en el presente año, las camas, mesas, sillas y demás muebles de sus moradores, muchos papeles de interés arrastrados del archivo municipal, y ahogados los animales, que no pueden librar sus dueños de las garras de la muerte.
    Las familias de las casas inundadas huyen espantadas buscando un refugio contra el furor de los elementos, y corren presurosas á poner en salvo sus vidas, ya que no puedan reservar sus intereses; y en medio de una confusa gritería y de aquella terrible escena de espanto y desolación, los hombres más animosos corren á todas partes, auxiliando al que se hallaba en inminente peligro.
    Muchas fueron las personas que se distinguieron en esta noble al par que arriesgada y temeraria empresa; pero merecen especial mención el alcalde de esta villa, D. Domingo Herrero Domínguez, el médico titular, D. Antonio Beltrán Carmona, el Párroco de la misma, el juez municipal, D. Emilio Herrero Domínguez, los guardias del puesto de Cuevas, Juan Sánchez Usendes e Hilario López Capel, quienes con un valor superior á todo encomio, y una caridad y abnegación sublimes, volaban á todas partes, socorriendo las personas más amenazadas.
    Tanto á esta circunstancia, como la de haber tenido lugar durante el día esta deshecha tormenta, débese sin duda alguna la suerte inapreciable de no tener que lamentar desgracias personales, por más que las pérdidas materiales hayan sido da tanta entidad, que multitud de familias hayan quedado sumidas en la indigencia y necesiten el inmediato socorro de la caridad pública.
    A este fin se constituyó una junta en esta localidad de las personas más influyentes y caracterizadas, con el caritativo objeto de que distribuyesen entre los más necesitados las cantidades que se reuniesen de los vecinos acomodados.
    En el día de ayer, habiéndose tenido noticia de que el dignísimo Prelado [obispo] de esta diócesis, acompañado del joven e ilustrado Presbítero D. Bartolomé Carpente Ravanillo, venía á visitarnos, que, cual tierno y cariñoso padre se interesa en la desgracia de sus hijos, una comisión, compuesta de las autoridades locales, Clero parroquial y personas más notables de esta villa, se constituyó en el límite jurisdiccional, para recibirle y acompañarle hasta esta.
    En las afueras de la población esperaban á S. E. I. los jóvenes que componen la banda del municipio y la población en masa, ansiosa de ver y felicitar al eminente Prelado, que tantas pruebas de paternal cariño y tierna solicitud les tiene dadas.
    Entre los acordes de la música y el repique de las campanas dirigiose S. E. I. al templo parroquial, en donde, después de dar gracias, detúvose un breve rato para que los fieles besasen su anillo pastoral.
    Después de haber recorrido la población y parte de las afueras, enterándose minuciosamente de los daños causados por la inundación, y de las personas que con motivo de ella han quedado en la indigencia, dolorosamente impresionado por tantas desgracias, dirigió un telegrama al señor gobernador de la provincia, rogándole enviase dinero y algunas ropas con que atender al socorro de los más necesitados.
    Con este mismo objeto entregó de su bolsillo particular al alcalde y Párroco de la misma la cantidad de 1.000 rs. para enjugar las lágrimas de tantos desgraciados. ¡Dios le premie desde el cielo su ardiente e inagotable caridad!
    Después de haber permanecido cuatro horas entre nosotros, fue despedido entre los vivas y aclamaciones del pueblo entusiasmado y agradecido, dirigiéndose á la villa de Arboleas, á pesar de lo lluvioso del tiempo.
    Ruego á Vd., señor director, me dispense el favor de insertar en su ilustrado periódico estos desaliñados renglones, dándole por ello anticipadamente las gracias su mas atento y seguro servidor Q. B. S. M. —Ramón Gonzálvez Ibáñez.(3)”
    Desconocemos quién era el señor Ramón Gonzálvez Ibáñez, suponemos por el relato de los hechos que vivió las inundaciones, y por los apellidos que era de Zurgena. Hemos buscado referencias sobre él, y sólo hemos encontrado a un estudiante del Instituto de Almería en el curso 1861-62 que obtuvo el premio ordinario de “retórica y poética”(4). Nos atrevemos a decir que este alumno del instituto era nuestro paisano, ya que se observa en la descripción de la inundación su buen hacer con las palabras, la construcción de las frases llenas de adjetivos afianzando las reseñas, y el detalle pormenorizado de los acontecimientos. Recordemos que en estos años, la población de Zurgena era analfabeta en casi un 90%. 1860: 89,30%; 1877: 88,86%; 1887: 84,81%; 1900: 82,94%(5).
    
    Los pueblos que más sufrieron la tormenta en Almería fueron los de Zurgena, Pulpí, Cuevas y sus anejos, Vélez-Rubio, Garrucha, Vera y Huércal-Overa, pero el día 19 aún no se sabía exactamente cuantos pueblos estaban afectados debido a que continuaban incomunicados. En Cuevas murieron 21 personas y en Vera 3. Además de a nuestra comarca, la tormenta afecto también a Murcia, donde los cronistas señalaban que “… miles de personas están sin hogar, desnudas y sin pan para llevarse a la boca… el número de cadáveres enterrados hasta esta mañana eran de 126, y siguen conduciendo más varios carros y carretas...[17-X-1879]”; en Cartagena “Se creen que pasen de 300 los cadáveres que se recojan”; y en Alicante “El cuadro que presentaban la población y la vega era desolador; un mar cuyos horizontes se perdían á larga distancia cubría los campos y hacia desaparecer las innumerables cabañas que circundan la ribera”(6).
    El Ministerio de la Gobernación con Francisco Silvela al frente, edita una circular el 17 de octubre diciendo: “Las desventuras que hoy afligen á los infortunados pobladores de las vegas de Murcia, Lorca, Orihuela y Almería han herido el corazón de todos los españoles, provocando, con justificado motivo, uno de esos movimientos que conmueven un instante el país entero…” indicando a los ayuntamientos que “reuniendo inmediatamente en sesión extraordinaria a los Ayuntamientos, deliberen y acuerden lo que tengan por conveniente acerca del donativo que el estado de sus recursos y las inspiraciones de su patriotismo les aconsejen para socorrer las necesidades de los que han sufrido por las inundaciones de los días 14 y 15 del actual”(7). Al día siguiente se redacta un Real Decreto observando que “Se abre en Madrid, y en cada una de las capitales de provincia, y pueblos cabeza de partido judicial una suscripción para el alivio de los que han sufrido por causa de las inundaciones ocurridas en los días 14 y 15 de este mes”; aportando el rey, la princesa de Asturias, los ministros, y otras autoridades, la cantidad de 90.800 pesetas(8).
    Una vez pasados los días, comienzan a publicarse más datos de las inundaciones: “A medida que se van restableciendo las comunicaciones en la parte de Levante de la provincia de Almería, o sea en el valle de Almanzora y parte superior del Sangonera, son más tristes las noticias que llegan acerca de la espantosa inundación del día 14”. continuando con la devastadora cifra de víctimas: A pesar de no tener aún noticias exactas de los pueblos de Albox, Albanchez, Cantoria, Fines, Olula, Purchena, etc. se sabe que ya pasan de 100 las víctimas que hay que lamentar sólo en este último valle...”(9).
    En “La Crónica Meridional” del día 2 de noviembre, se hace eco del reparto de 10.000 duros, pero se queja de la falta de obras: “Lo que en Cuevas, Vera, Vélez Rubio, Zurgena, Pulpí y otros pueblos de esta provincia, que han padecido los desastrosos efectos de la inundación, hace falta es que se promuevan obras, pues la miseria es grande a causa de la paralización de las minas, que han dejado a 3.000 jornaleros sin pan; de los trabajos agrícolas y del tráfico que ha quedado paralizado totalmente por el mal estado de los caminos. Pocas o ningunas son las viudas o los huérfanos, pues las 40 o 50 personas que han perecido se componen de familias enteras en su mayor parte, y la Comisión ha atendido ya en los primeros momentos a estas necesidades”(10).
    El día 5 de noviembre la Comisión provincial de socorros, envían un telegrama al Gobernador, indicándole: “En Junta de anoche ultimados trabajos, pongo propios a Almanzora y Huelin para si están conformes conmigo, pidan a V.S. hoy mismo la cantidad de seis mil duros. Queda hecha distribución por unidades; sólo falta repartir dinero por el alcalde y comisión local a familias de las víctimas de la inundación. Salgo en este momento para Zurgena y Arboleas y doblando la sierra del Saliente iré a los Vélez donde pernoctaré mañana miércoles, Dios mediante. Allí espero instrucciones de V.S. y de la Junta. El Obispo”(11).
    El mismo día 5 de noviembre se recibe en Gobernación un telegrama del alcalde de Huércal-Overa con el texto: “El día 3, tarde, descargó fuerte tormenta, piedra, chispas eléctricas cayendo una en el Casino, sin desgracias. Nuevos desbordamientos ríos y ramblas. Crece la alarma y miseria. Sin agua potable. Mando recursos”(11). No sabemos si en Zurgena también hubo tormenta, pero suponemos que si, y que sería de la misma intensidad. Es decir, llovió sobre mojado…
    La Crónica Meridional” del 15 de noviembre hace una crítica a la labor de la Junta de Madrid en estos términos: “Sr. Gobernador: Es urgente, urgentísimo remediar las desgracias de Cuevas, Vera, Vélez-Rubio, Zurgena, Pulpí, Tabernas y otros muchos pueblos que han padecido por efecto de la inundación. Hasta la fecha parece que ningún consuelo han recibido esos pueblos, y puesto que V. S. tiene á su disposición, 40.000 rs. que ha mandado el Gobierno del fondo de calamidades públicas, y 15.000 duros que ha remitido la Junta de Madrid, y otros 2.000 duros que arroja la suscripción, bueno es que estos fondos, sino están invertidos, se inviertan entre todos los pueblos inundados, no en una sola obra, ni en hacer un acueducto, ni un canal de riego en una localidad dada, sino en enjugar las lágrimas de los desgraciados, en aliviar la miseria que sufren los referidos pueblos, proporcionando trabajo; sin olvidar que aquí han acudido ya infinidad de braceros que van por nuestras calles implorando la caridad pública”(12); preguntándose ¿de qué sirve la Junta de Socorro provincial si todo lo tiene que decidir la Junta de Madrid? La afirmación de “La Crónica” es respondida por el “Minero de Almagrera” diciendo que “hasta el momento en que escribimos, nada se ha recibido, nada se ha repartido de la procedencia indicada, y que para socorrer las primeras necesidades de los pobres y desamparados, del infeliz huérfano y de la viuda triste nada se ha hecho… y si otros desgraciados han encontrado alimento y ropas con que cubrir su desnudez, lo deben exclusivamente a la caridad privada”(13).
    El mismo periódico cuevano nos informa de la entrega al alcalde de Zurgena por parte de la Junta provincial de socorro de 20.000 reales(14), y que de los donativos que ha recibido el Prelado de la Diócesis de Almería para repartir entre las víctimas de las inundaciones por importe de 67.020 reales, a Zurgena le han correspondido 1.500. Repartiéndose además en nuestro pueblo el bulto de ropa y el saco de maíz para sembrar enviado por el Excmo. e Ilmo. Sr. Obispo de Málaga; y el cajón de ropa entregado por el Diario de Almería(13). Los donativos continuarían, así entre el 20 de noviembre y el 23 de diciembre se ingresan en la Secretaría de Cámara del Obispado la cantidad de 74.118,89 ptas. de las que corresponderán a Zurgena 11.000 ptas.(15); también llegan a Zurgena 5 fardos de ropa enviados por la Junta Popular de Madrid(16). Con lo recaudado a favor de los inundados de Murcia, Alicante y Almería por D. Carlos Huelin, diputado a Cortes por el distrito de Vera, de un total de 51.108 ptas. corresponderían a nuestro pueblo la cantidad de 15.000 ptas.(17); para terminar con las 12,250 ptas. entregadas para la reparación de obras en Cuevas, Pulpí, Antas y Zurgena(18).
    En resumen, y como indicaba “La Crónica Meridional” copiando lo escrito en “El Horizonte” de Huércal-Overa”: “Mientras hay pueblos socorridos con liberalidad pasmosa por la Junta nacional de socorros, está Zurgena, que fue uno de los pueblos que más han sufrido en su clase, pues las agua entraron hasta en la secretaría del ayuntamiento, y hasta la fecha ni un céntimo debe a la Junta de socorros"(19).
    Las “supuestas” ayudas continuaron llegando con cuentagotas, así en marzo de 1881 se entrega en el pósito la cantidad de 6.500 ptas. provenientes de la Junta de Sres. Senadores y Diputados para socorro de las provincias inundadas; el perceptor fue el alcalde D. Domingo Herrero y el testigo de conocimiento D. José García Benito(20). El 1 de abril de 1881 se acuerda entregar a Zurgena la cantidad de 3.425 ptas. para la reconstrucción de un muro y un cauce(21).
    En noviembre de 1881 se declara en liquidación la Junta de Sres. Senadores y Diputados, instando a los ayuntamientos a dar las cuentas que faltan por rendir. Al de Zurgena se le reclaman rendir de las obras de urgente reparación, la de ampliación de obras en Zurgena, la del auxilio concedido para compra de semillas, y para terminar, con la cuenta de reparación de la Iglesia(22).
    El “Minero de Almagrera” incluye un resumen de la memoria de la Junta de Senadores y Diputados, de las 6.173.302,86 ptas. recaudadas por esta Junta, a Zurgena se ha destinado: Obras de urgente necesidad: 4.925 ptas. y reparación de la Iglesia: 12.233 ptas.; por tanto, según las cuentas de la Junta a Zurgena le correspondieron 17.158 ptas. de los 6 millones. Aunque las cuentas no cuadran con las anotaciones anteriores, no nos extrañan las quejas del periódico “El Horizonte” de Huércal-Overa sobre el trato denigrante a nuestro pueblo(23).

1879. Vista de la ciudad de Cuevas y río Almanzora en la tarde del 14-X-1879
© Colección Enrique Fernández Bolea

4.- 8 / octubre / 1883. Magnitud II

    Nada más terminarse las obras, o por lo menos liquidarse las cuentas de las inundaciones de 1879, el 8 de octubre de 1883 de nuevo comienza a llover en nuestro pueblo. Tenemos el relato del médico de Lubrín, D. Cándido Urrea que nos describe como fue: “El día 8 del actual amaneció lloviendo con suavidad y á las siete y media comenzó a tronar estrepitosamente produciéndose al mismo tiempo descargas eléctricas aterradoras que infundieron un miedo horroroso á los habitantes de este pueblo, apoderándose de ellos el pánico y confusión consiguientes. A las ocho menos cuarto corría á torrentes el agua por las calles, desbordándose estas e inundándose todas las casas...”. En nuestro pueblo “El Minero de Almagrera” señala que “En Zurgena, !a rambla inundó la población, entrando las aguas en la mayoría de las casas, y en mayor cantidad en una posada, de la que pudieron salvarse sus moradores por el arrojo de los que acudieron á prestarles auxilio. En el campo una mujer fue instantáneamente muerta por una exhalación”(24).
    La prensa nacional se hace eco en los siguientes términos: “Son desconsoladoras las noticias que recibimos de los destrozos causados por las inundaciones en la provincia de Almería. En Lubrín, Albox, Zurgena, Cuevas y otros puntos los daños son de consideración y muchas las desgracias personales. Aquí aunque no ha llovido ni alcanzaron las tormentas, hemos sentido sus consecuencias con las avenidas del río Almanzora que ha causado daños a los ribereños”(25).

5.- 19, 21 y 22 / mayo / 1884 (riada de La Ascensión). Magnitud II

    La prensa local como “El Minero de Almagrera” se hacían eco de las nuevas lluvias torrenciales de mayo de 1884, desde Serón le escribían el día 23 describiendo lo sucedido: “Con profunda pena participo á V. la inmensa desgracia de que ha sido víctima este desventurado país, a causa de la tremenda inundación del río que ha destruido en casi su totalidad toda la hacienda que existía en sus márgenes, con las magnificas alamedas y empalizadas que las defendían, y las pingües cosechas que constituían la esperanza de tantos infelices como se han quedado en la miseria. Hace cuatro días que se inició la calamidad, con una lluvia torrencial que motivó una avenida del río, el cual se desbordó por los puntos en que eran más débiles las defensas, destruyendo estas y causando daños que aunque graves, no eran de mucha extensión; pero antes de ayer se reprodujeron las lluvias, y ayer con más intensidad formándose innumerables nubes que en medio de relámpagos y truenos espantosos vomitaban a mares el agua y el pedrisco, causando un desbordamiento general del río, que todo lo ha destruido, reduciendo á yermos arenales las hermosísimas vegas que producían el sostenimiento de estos habitantes”.
Con respecto a Zurgena, se afirmaba el día 26: “Esta población está consternada. El rio nos ha quitado las feraces tierras de la ribera, se ha llevado las mieses dispuestas en los bancales para llevar á las eras, y los sembrados se han cubierto de fango, inutilizando la cosecha. Todo lo que de aquí se diga es poco en comparación a a nuestra desdicha”(26).
    Parece que el Gobernador Civil ayudo en algo a paliar las necesidades de los pueblos afectados, ya que -¡como era preceptivo!- en el Boletín Oficial reclamaba “á los Sres. Alcaldes de los pueblos de esta provincia que á continuación se expresan, cumplan con lo que repetidas veces se les tiene ordenado, remitiendo á este Gobierno los justificantes de las cantidades que á cada pueblo hayan correspondido, en el preciso término de ocho días, advirtiéndoles que estoy dispuesto para hacer que se cumplimente este servicio á usar las medidas de rigor que la ley me concede. Benizalón, Cantoria, Arboleas, Fondón, Urracal, Lúcar, Vélez-Blanco, Tíjola, Sorbas, Bacares, Gérgal, Serón, Chirivel, María, Cóbdar, Antas, Cuevas, Adra, Zurgena, Sierro, Purchena y Vera”(27). El Gobernador Civil, a pesar seguramente de enviar una miseria de ayuda, les amenazaba con la ley de no enviar las cantidades de donativos recibidas por cada pueblo.

6.- 31 / octubre / 1884. Magnitud II

    El 31 de octubre fue un día para olvidar en la costa mediterránea, el temporal de lluvia torrencial afectó a las provincias de Albacete, Valencia, Alicante, Murcia, Almería y Málaga. En Almería se desbordaron el Andarax y el Almanzora. El alcalde de Zurgena telegrafía desde Vera lo siguiente: “En 31 de Octubre comenzó a diluviar en esta villa, siendo imposible en cinco días vadear el rio Almanzora; desbordándose éste, arrastrando la mayor parte de la vega; los daños son incalculables, habiéndose hundido varias casas y amenazando ruina otros edificios. Palacés arrastrado por el rio, ahogándose el regidor del ayuntamiento, Francisco García Pardo”(28). A la muerte de nuestro regidor, hay que lamentar varios muertos más en la provincia: 4 en Nacimiento, 1 en Arboleas, otra persona en Cuevas, y en el río Antas, un marchante que iba a la feria de Albox(29).

7.- 6 y 10 / septiembre / 1888 (riada de la Feria - Murcia-). Magnitud III

    El día 9 venía reflejado en “La Correspondencia de España” el efecto de las lluvias torrenciales del pasado día 6 en los pueblos de Ohanes, Canjáyar, Padules, Terque, Bacares, Santa Fe, Vélez-Rubio, indicando que habían aparecido un individuo ahogado en Zurgena y otros en Huércal-Overa(30). Pero más explícito y alarmista es nuestro paisano “El Minero de Almagrera”, que nos dice: “La provincia de Almería que atravesaba una larga época de angustias y de miseria, acaba de recibir un golpe mortal, que la hundirá para siempre en la más profunda miseria, si no acuden presurosos en su socorro. Atravesaba una desesperada crisis industrial, como nunca conocida. Sus hijos, faltos de trabajo, emigraban sin cesar á las costas de África… La inundación del día 6, ha acabado de matar á toda esta provincia… Oscuro es en verdad el provenir que le espera, si no se acude con premura en su socorro”(31).
    Pero no acaba aquí la desolación, ya que continúa explicando que “Desde las dos de la tarde hasta las seis del día 10, descargó sobre esta ciudad [Cuevas] y montes limítrofes una imponente tormenta… El número de víctimas recogidas procedentes del Almanzora, suman ya 17, según se nos ha dicho”. El periódico prosigue relatando los hechos de la comarca “Asombra calcular la cifra á que asciende el daño ocasionado en el floreciente y rico pago de Overa. Las aguas casi dominaron el puente del Empalme. De Zurgena y Arboleas se cuentan horrores, y se dice que la venta de D. Pantaleón ha quedado muy quebrantada”(31).
    La Crónica Meridional” del día 12 explica que en “Zurgena hubo una fuerte avenida en el río Almanzora que pasa por este pueblo inundando la vega y destruyendo totalmente la cosecha de maíz y parte de la propiedad; en el día siete dieron conocimiento al juzgado de que se encontraba el cadáver de una niña en el pago de Palacés de este término, se personó el juez en el sitio y se instruyeron las diligencias sumariales sin que hasta la fecha se halla podido identificar el cadáver. Las aguas alcanzaron una altura de ocho metros sobre el nivel ordinario. La confusión es horrorosa, el pánico terrible, habiendo quedado destruida toda la cosecha y arrastrados los terrenos ribereños”(32). “El País”, dos días después, señala que en Zurgena se ha encontrado el cadáver de una niña y el de un hombre al descender las aguas; en Arboleas se ha ahogado una mujer y dos niños; y en Huércal-Overa un hombre y una joven(33).
    Desde Huércal-Overa se informa que “El siniestro ocurrido el día 6 a las siete de la noche ha sido también espantoso, habiendo subido las aguas doce metros más que en las mayores avenidas desde hace más de ochenta años… Las aguas han pasado por encima de los estribos o muros que existen para colocar el puente, que son de una altura considerable”(34); el puente al que se refieren es el de Santa Bárbara en Overa.
    El 4 de octubre Zurgena recibió la visita del ministro de Fomento Sr. Canalejas, visitando además los pueblos de Huércal-Overa, Arboleas, Albox, Cantoria, Fines, Olula y Purchena, donde las autoridades expusieron al ministro las grandes calamidades que ha pasado Almería en las últimas inundaciones, pidiendo auxilio a los poderes públicos, para remediar en lo posible los grandes desastres(35).
La visita del ministro fue aprovechada por el alcalde de Vera para reclamar el proyecto “de derivar aguas torrenciales del Almanzora, para abonar y regar los términos de Huércal, Cuevas, Vera, Garrucha, Antas, Mojácar, Turre y Bédar… única esperanza de esta región”(36), el proyecto se llamaría “Canal de Zurgena”(37).
    Desconocemos si llegó el esperado auxilio del ministro, sólo conocemos lo aportado por el Sr. Obispo en mayo de 1889 mediante suscripción, de un total de 77.407 rs., a Zurgena le correspondió la cantidad de 1.500 reales(38).

1891. Albox. Inundaciones. 
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8.- 11 / septiembre / 1891 (riada de San Jacinto). Magnitud II

    En la noche del 11 de septiembre de 1891, de ocho a diez, una tempestad descargó en los pueblos de Cuevas, Albox, Zurgena y otros, causando la inundación grandes destrozos. Desde el periódico “El Liberal” nos comentan que no se conocen más detalles, ya que las comunicaciones funcionan con dificultad, y la carretera de Almería a Murcia, ha sido destruida en varios puntos, siendo preciso conducir el correo a caballo(39). El alcalde de Cuevas informa de los inmensos perjuicios sufridos en los pueblos de Albox, Tíjola, Cuevas, Uleila del Campo, Vera, Cantoria, Arboleas, Líjar y Zurgena. Abrigando el justificado temor de que en ellos hayan ocurrido desgracias personales(40).
    El Gobernador Civil, presidente de la Junta Provincial de Socorros, hace mención de los donativos enviados por el Gobierno a dicha Junta, y el reparto efectuado. A Zurgena le correspondió la cantidad de 1.500 ptas. entregadas para socorro del pueblo(41).

9.- 1 / junio / 1899. Magnitud III

    El Ferro-carril” del día de 3 junio de 1899 nos traía la noticia que la “lluvia de anteayer, beneficiosísima en muchas localidades de esta provincia, ha sido para otras un positivo desastre, del que tardarán largo tiempo en reponerse”, habla del desbordamiento del río Aguas en Sorbas, del Almanzora en Cuevas y de Almería capital, comparable a la del 11 de septiembre de 1891(42); “los daños y desastres han sido en comarcas enteras, donde no solo las cosechas han sido destruidas por el aluvión y arrastradas al mar, sino que pagos enteros que mostraban la lozanía de la primavera, con sus parrales prometiendo grandes rendimientos al cosechero y entretejiendo con sus verdes pámpanos toldos de esmeraldas, sus frutales cargados de los dulces albaricoques, la almendra en su estuche aterciopelado, han sido arrasados y destruidos por completo, arrancando árboles seculares, llevándose terrenos y sembrando la miseria; y la ruina donde antes fructificara halagadora esperanza de desahogo y bienestar. ¡Pobres agricultores! ¡Cuánto desastre y miseria, después de tan penosa labor, de la dura faena invertida en la madre tierra!”, relataba “La Crónica Meridional” del día 6 con un titular en letras mayúsculas preguntándose ¿Qué hace el Gobierno? ¡Vengan recursos!. ¡El Gobernador debe visitar los pueblos inundados!. Continuando con la apelación a los diputados a los que el pueblo dio sus votos y levantar en las tribunas del Congreso su voz reclamando recursos con que auxiliar tanta desgracia(43). Al día siguiente, el mismo periódico informa que una comisión de diputados por la provincia de Almería, visitó al Sr. Ministro de la Gobernación Sr. Dato, el cual manifestó que había concedido 20.000 ptas. para Cuevas y Sorbas. A lo que el redactor con sorna, señala “¡Buen puñado son tres moscas!”… “Sin duda el Sr. Dato, ministro de la Gobernación no ha leído los telegramas que ha recibido de los pueblos que esperan recursos, ni los que el Sr. Gobernador civil le ha dirigido citando, como le había citado indudablemente, los pueblos de Cuevas, Sorbas, Albanchez, Cantoria, Uleila, Cóbdar, Benitagla, Turre, Zurgena y algunos otros. Y es que el Ministro de la Gobernación, Sr. Dato, no cree que debe distraer su atención de las cuestiones políticas en estos momentos y los telegramas quizás permanezcan cerrados entre los papeles de su despacho, mientras los pueblos sufren una gran angustia y esperan los recursos que debe prestarles el Gobierno en tan aflictivas circunstancias”(44).

10.- 26 y 27 / junio / 1900 (riada de San Indalecio). Magnitud II

    Un año después, de nuevo Almería sufre las inclemencias de una nueva tormenta, “La Crónica Meridional” le hace mención, anunciando que “Desde la mañana de anteayer comenzó á sentirse en esta capital una fuerte tormenta, cayendo una lluvia, que se corrió por la tarde hacia los pueblos de levante… En otros pueblos como Fiñana, Abla, Abrucena, Sorbas, Tíjola y Tabernas, también se ha sentido la tormenta, llevándose las aguas árboles, sembrados y viñedos”(45).
    Por la incomunicación del telégrafo aún no habían llegado las noticias de los pueblos del Almanzora. El día 28, desde Cuevas indican que continúan las lluvias torrenciales y sigue creciendo la avenida del Almanzora; de igual manera telegrafían desde Huércal-Overa, Albox y Zurgena, donde señalan que “Por noticias recibidas en esta capital, se sabe que la tormenta descargada el día 26 alcanzó también en gran parte al pueblo de Zurgena, donde ha causado enormes destrozos, siendo muchos los labradores altamente perjudicados”(46).
    El Gobernador civil, Sr. Angresola, diputados provinciales y otras autoridades locales celebraron el día 30 de junio una sesión extraordinaria en el ayuntamiento de Albox, acordándose la constitución de una Junta de socorros y el saneamiento de la población. Posteriormente el gobernador y sus acompañantes salieron para Arboleas y Zurgena, pudiendo apreciar los daños de las vegas; saliendo desde nuestro pueblo hacia Almería. Señala el mismo diario “El Heraldo de Madrid” que Albox está sin víveres ni medicinas, añadiéndose dos grandes y horrorosos problemas, uno el hambre por la falta de artículos de primera necesidad, y otro, el paludismo, que habrá de darse a causa del estancamiento de fango en las calles(47).
    Los senadores y diputados provinciales pidieron al Consejo de Ministros los socorros necesarios y la realización de las obras: Construcción del puente del Almanzora, construcción de varias carreteras, la repoblación de las cuencas de Almanzora y Andarax, defensas de los ríos y derivación del canal del Almanzora entre Zurgena y Huércal-Overa(48).

1899. Las inundaciones en esta provincia
© La Crónica Meridional 6-6-1899

11. Conclusión

    La conclusión final de este estudio de las inundaciones de los últimos 25 años del siglo XIX, son claras y evidentes, vivimos en la zona este de la provincia de Almería, donde se produce una interacción entre el mar mediterráneo y las zonas montañosas (sierras de los Filabres, Almagro, Almagrera, etc.) propensas a efectos climatológicos adversos procedentes del Mediterráneo, lo que no ocurre con las borrascas que llegan por el oeste, al actuar Sierra Nevada como barrera natural.
    En el estudio se observa que durante estos 25 años en Zurgena se han producido 9 inundaciones destacables (es decir, que superan el nivel de magnitud I).
    Según lo reseñado en la tesis de Carlos Sánchez García(49), las riadas se clasifican según su orden de magnitud, a partir de una tabla de indicadores de daños. Así distinguiríamos:
    * Magnitud I: caudal de 138 m3/s-1
    * Magnitud II: caudal de 1,300 m3/s-1
    * Magnitud III: caudal de 3.600 m3/s-1
    * Magnitud IV: caudal de 5.600 m3/s-1
    Durante estos años tendríamos las siguientes riadas por magnitudes:
    * 1 Ud. Magnitud IV: Octubre 1879.
    * 2 Uds. Magnitud III: Septiembre 1888 y junio 1899.
    * 6 Uds. Magnitud II: Junio 1877, octubre 1883, mayo 1884, octubre 1884,                    septiembre 1891 y junio 1900.
    En el río Almanzora los datos son medidos en la estación de aforo de Santa Bárbara (Overa), pero en esta sólo se han contabilizado caudales a partir de 1962, por tanto, fuera de nuestro estudio. Sin embargo, Sánchez García hace una estimación acertada de los periodos de retorno de las inundaciones históricas de la cuenca del río Almanzora, dando como resultado:
    * Magnitud I: 1 riada cada año.
    * Magnitud II: 1 riada cada 5 años.
    * Magnitud III: 1 riada cada 20 años.
    * Magnitud IV: 1 riada cada 100 años(49).
    Para nuestro estudio hemos encontrado que las de magnitud III, entre las dos se dio un intervalo de 11 años; y las de magnitud II a los 6, 1, 0, 7 y 9 años, dando una media aproximada de 4 años. No entra en nuestro estudio la comparación con otras riadas famosas, pero por hacer un intervalo con las de magnitud IV, diremos que entre la de 1879 y la de 1973 pasaron 94. Por tanto, el estudio de Carlos Sánchez referente a los periodos de retorno es bastante acertado.
    Con respecto a la época del año, encontramos que las de magnitud más elevada se han dado:
    * Magnitud IV: 1 en Octubre.
    * Magnitud III: 1 en Junio y septiembre.
    * Magnitud II: 2 en junio y octubre; y 1 en Mayo y septiembre.
    Lo que indica que en nuestro pueblo es más probable que se produzcan inundaciones con su consiguiente riada, por este orden, en Octubre, junio, septiembre y mayo.

    Ante estos datos, que cada cual saque las conclusiones oportunas en lo referente a la intervención del hombre en los efectos atmosféricos y el cambio climático… y sobre todo en la respuesta de los políticos ante estas devastaciones.

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