1. Introducción
No será nuestra labor la de juzgar los hechos acaecidos en la Guerra Civil española, pero como ya hemos comentado en otras entradas, tampoco nos pondremos de parte de ninguno de las dos partes combatientes, el lector tiene suficiente criterio para juzgar por los hechos. Sí diremos que los hechos en nuestra localidad vienen influenciados por haber permanecido Zurgena hasta el final de la contienda en zona roja, y por la victoria de los sublevados al final de la guerra. Seguramente si estas circunstancias hubieran sido diferentes, estaríamos hablando de otros actos y otros actores.
2. El levantamiento militar
Los rumores de un golpe militar comenzaron a ser un secreto a voces desde que se conoció el resultado electoral de febrero de 1936. El Frente Popular amnistió a todos los represaliados por el anterior gobierno conservador como eje central de su programa, lo que unido a la intención de Azaña y otros dirigentes republicanos de reformar el ejército y retirar a los cargos más antiguos, hicieron más que visible la confrontación(1); así el general Manuel Goded fue destinado a Baleares, Francisco Franco a Canarias y Emilio Mola a Pamplona, dejando a otros varios en situación de disponibles(2).
La inacción del gobierno republicano de Casares Quiroga contribuyó a la percepción de que este era incapaz de controlar la situación, lo que a su vez fortaleció la determinación de los conspiradores de llevar a cabo el golpe. El asesinato de Calvo Sotelo sirvió como excusa perfecta para el golpe de estado que daría inicio a la Guerra Civil española, el miedo que generó su muerte unieron a los militares conspiradores, incluso al indeciso Francisco Franco, haciendo que se sintieran impulsados a unirse a la sublevación(1).
Para hacernos una idea de la violencia desarrollada en las calles entre el 31 de enero y el 17 de julio de 1936, debemos tener en cuenta los estudios posteriores sobre este tema, donde algunos historiadores cifran en 297 los muertos por estos enfrentamientos: 122 izquierdistas (41,07%), 91 derechistas (30,63%) y 22 miembros de fuerzas de seguridad y militares (7,4%); 97 causadas por izquierdistas (32,65%), 79 por la derecha (26,59%) y 72 por las fuerzas de seguridad (24,24%), estas cifras son continuamente revisables(2). Es decir, en España eran asesinadas 1,7 personas cada día durante estas 168 jornadas.
El inicio de la sublevación se gestó en una reunión de varios generales en Madrid el 8 de marzo de 1936; donde se acordó la organización de un alzamiento militar para derribar al gobierno del Frente Popular siendo sustituido por una junta militar presidida por el general Sanjurjo. Sin embargo el general Mola que había tomado la dirección no las tenía todas consigo al no disponer a su favor con la totalidad del ejército, la Guardia Civil ni otras fuerzas de seguridad. Finalmente se buscó el apoyo de las milicias antirrepublicanas, requetés y falangistas.
La sublevación comenzó en Melilla el 17 de julio de 1936 a las 17 horas cuando el teniente coronel de la reserva Juan Segui se rebela contra el general Romerales deteniéndole a él y a otras autoridades e implantando el estado de guerra. El coronel Luis Solans tomaría el mando en la ciudad de Melilla en nombre de Francisco Franco, “general jefe superior de las fuerzas de Marruecos”. Tras ellas se rebelarían Tetuán y Ceuta, y Larache al día siguiente, pasando todo el Protectorado Español de Marruecos a manos sublevadas. Mientras, Franco declaraba el estado de guerra en Canarias, desplazándose en el “Dragón Rapide” hasta Tetuán llegando el día 19 en la mañana.
En la península al mediodía del mismo 18 de julio se rebela Sevilla poniéndose al mando el general Gonzalo Queipo de Llano; más tarde se unirían Córdoba, Cádiz, Huelva y la capital granadina, fracasando el golpe en Málaga, Jaén, Almería y la provincia de Granada(3).
En Almería la indecisión del general Huerta Topete al mando del Batallón de ametralladoras n.º 2 y del jefe de carabineros Toribio Crespo al dudar unirse a la sublevación fue determinante para que esta no prosperara. Finalmente Huerta Topete declara el Estado de guerra el 21 de julio, pero la resistencia del gobernador civil Juan Ruiz-Peinado Vallejo y la llegada de refuerzos desde la base aérea de Armilla en Granada ponen en jaque a los rebeldes. La entrada en el puerto al medio día del acorazado Lepanto y su amenaza de bombardear la ciudad, obliga a Huerta Topete a ondear la bandera blanca en la Alcazaba y rendirse ante las fuerzas gubernamentales(4), de este modo Almería y su provincia permanecerían en zona republicana hasta el final de la contienda.
![]() |
| Acorazado Lepanto. Puerto de Almería © https://www.ideal.es/almeria/201704/30/guerra-civil-almeria-cuando-20170429212256-v.html |
3. La Guerra Civil en Zurgena
La primera noticia de la repercusión de la Guerra Civil en nuestro pueblo es el relato que el jefe de la subsidiaria de CAMPSA de la Alfoquía, Juan Ferreiros Guinea, narra en su declaración de defensa tras acusarle del delito de “haber desempeñado cargos directivos en partidos, agrupaciones y asociaciones del llamado Frente Popular” por lo que fue juzgado por Responsabilidades Políticas. En su declaración dice que “… el 20 de julio de 1936 trasladó a la Guardia Civil de Zurgena a Albox para que se incorporaran al Gran Alzamiento Nacional, suministrando camión, gasolina y chofer a espaldas del dueño del camión y sin intervención de este, corriendo de su cuenta los gastos originados tanto en el traslado de la fuerza a Albox como en el traslado a Vera de sus familias”(5). Por tanto sabemos que la Guardia Civil abandonó el 20 de julio las instalaciones del cuartel junto a la rambla del Campo Santo para unirse en Albox a las filas rebeldes, y que sus familias fueron trasladas a Vera (desconocemos el motivo de este último traslado). Pero el ayuntamiento de Zurgena no toma la decisión de rescindir el contrato del cuartel de la Guardia Civil hasta el día 17 de septiembre por haber sido disuelto este cuerpo(6).
El Comité Revolucionario de Zurgena debió de formase nada más estallar el golpe militar, ya que tan solo cinco días después (26 de julio) el Sr. Ferreiros “… fue desarmado por el Comité Revolucionario quitándole dos pistolas que tenía y poniendo guardias rojos (milicianos y soldados desertores del Cuartel de la Montaña [sic]) para vigilar mi vivienda enclavada dentro de la subsidiaria de CAMPSA y que este día no fue asesinado por los milicianos que vinieron de Almería gracias a la intervención del entonces alcalde D. Juan José Rodríguez Tió, y de José Soler Herrero, ambos vecinos de Zurgena, el primero de los cuales consiguió la marcha de los milicianos a Almería, y el segundo, propietario de la cochera donde el camión se guardaba quien negó mi intervención en tal hecho aún sabiendo que era cierto”(5).
Los componentes del primer Comité Revolucionario formado tras el 18 de julio de 1936 no son conocidos en su totalidad, sólo sabemos que el presidente fue Baltasar Méndez Ruiz y el secretario Sebastián Martínez Bonillo(7).
El ayuntamiento de Zurgena no tuvo sesión plenaria ordinaria hasta el jueves día 30 de julio, haciendo constar en acta “la protesta de este municipio por los lamentables sucesos que vienen ocurriendo provocados por elementos fascistas y reaccionarios enemigos del Régimen Republicano.” La corporación acordó por unanimidad su adhesión incondicional a la República y al Gobierno legítimamente constituido del Frente Popular y considerar el movimiento revolucionario provocado por elementos desafectos y enemigos del Régimen. Dando cuenta el alcalde “del acuerdo adoptado por el Comité de enlace del Frente Popular de esta localidad con fecha 28 de mes actual, de abrir una suscripción entre los propietarios, comerciantes y personas pudientes del municipio para atender a todos cuantos gastos origine el sostenimiento de la Guardia Cívica constituida en este pueblo para defender el orden, la paz y la tranquilidad de los vecinos y al servicio del gobierno legalmente constituido y a la vez proporcionar comida a los obreros que forman parte de las milicias y carezcan de recursos por falta de trabajo, cuya suscripción debe ser encabezada por el ayuntamiento con la cantidad de mil pesetas según acuerdo del Comité”. Se acuerda abonarlo al capítulo de imprevistos.(8).
En el pleno siguiente (17-VIII-1936) se deliberaron otras cuestiones importantes, sobre todo de depuración de desafectos: Como la ampliación en 15 días del plazo para el concurso de proveer en propiedad el cargo de auxiliar de secretaría propuesta por el concejal Méndez Ruiz, extendiéndose hasta el 4 de septiembre. El oficio del Comité Local del Frente Popular para la destitución del concejal Antonio Pinilla Egea de filiación radical por “desafecto al régimen y del poder legalmente constituido”, aprobado por unanimidad por el resto de la corporación. La aplicación del Decreto de la Presidencia del Consejo de Ministros de la reducción de un 50% de los alquileres de las fincas urbanas desde comienzos de mes, acordándose la reducción del alquiler del cuartel de la guardia civil a 750 ptas. anuales, y ver si es aplicable a las viviendas de los maestros nacionales. La aplicación de los decretos del Consejo de Ministros de 21 de julio y 2 de agosto sobre el cese de todos los funcionarios públicos que hubieran tenido participación en el movimiento subversivo o fueran notoriamente enemigos de régimen; y del Excmo. Sr. Gobernador civil del día 14, sobre destituciones del personal facultativo médico y auxiliares del mismo; proponiendo la sustitución de los Sres. D. Félix Alascio Pérez, médico titular, y D. Manuel Velázquez de Castro Echeverría, farmacéutico, por ser público y notorio ser desafectos al Régimen actual legalmente constituido(9).
El cura propio de la parroquia de San Ramón Nonnato de Zurgena, Francisco García Galera, se marchó el 4 de agosto de 1936 a su pueblo natal de Sorbas(10), huyendo de las represalias que pudieran cometerse contra él; y no iba muy desencaminado, ya que cuando los milicianos se llevaban a los cinco sacerdotes zurgeneros hacia Tabernas, pasaron por Sorbas buscándole.
3.1. 18 y 19 de agosto de 1936. Destrucción de la Iglesia parroquial de Zurgena, quema de sus imágenes y de las ermitas del término
En la madrugada del 18 al 19 de agosto el Comité republicano citó a sus partidarios entrando en la parroquia de Zurgena procediendo a profanar, saquear y sacar en procesión a las imágenes de esta, llevándolas a la calle de la Rambla, donde les prendieron fuego después de haberlas rociado con gasolina. Una vez quemadas, procedieron igualmente quemando las imágenes de las ermitas de este término; no dejando en ellas ninguna imagen, ornamento ni objeto de culto católico(11).
La lista de participantes es larga y lleva a pensar, por las declaraciones de los participantes, que el Comité reclutó a todos el que se encontraba por la calle, lógicamente la inmensa mayoría eran de ideas republicanas.
Los participantes y por ello juzgados por el código de Justicia militar fueron los siguientes: Baltasar Méndez Ruiz, Damián Robles Navarro, Joaquín Alcaina Segura, Melchor Miras Galindo, Sebastián Martínez Bonillo(7), Juan José Rodríguez Tió, al que se le acusó que siendo alcalde de Zurgena en esta fecha entregara las llaves que tenía de la Iglesia para que esta fuera destruida, ya que previamente la había clausurado para evitar desmanes(12), Ángel Sánchez Gutiérrez, Adolfo López Soler, acusado de “ser el primero en entrar al templo y romper de un martillazo el confesionario diciendo que aquello era el arca de secretos de sacerdotes y beatas”(13) y de que “dos o tres días después de este hecho hizo unos disparos dentro del templo contra el emblema del Sagrado Corazón de Jesús”(14); Andrés Rodríguez Sánchez(7), Miguel García Jiménez, sentenciado por “tocar en el armonio de la Iglesia composiciones impropias del lugar en que se hallaba después de ser destruida”(15); Andrés García Bonillo(7), Ángel Clares Campos, uno de los más destacados “hallándose totalmente embriagado”(16) junto a José García Sánchez que “arrastró algunos de los santos por el suelo”(17); Francisco Martínez Herrada(7), Baltasar García Sánchez, que “tomó parte activísima en la destrucción de la Iglesia… e hizo disparos contra el Sagrado Corazón de Jesús dentro del templo”, “quemando las imágenes y las ropas y ornamentos del culto”(18); Matías Jiménez Muñoz(7) y Luis Fernández Santiago que llamaron a la casa de Andrés García Lorca “El Colorao” obligándole a levantarse y entregarles la imagen de san Juan Evangelista que tenía custodiada, cargándola Luis sobre el hombro, llevándosela para romperla y echarla a la hoguera(19), José Antonio García García (mayor) que además “insultó y atropelló a la imagen de Jesús Nazareno”, (aunque fue absuelto de este delito)(20); Francisco Sánchez Bonillo(7), Cristóbal Iniesta Bonillo, que se “mofó del culto católico usando hábitos sacerdotales”(21); Luis Castaño Castaño “llevándose a su casa un ángel que a los pocos días rompió con un pico en presencia de varias personas”(22); Sebastián Román García, “siendo uno de los más destacados”(23), Diego Sánchez Iniesta “tomó parte en el derribo de las campanas”(24), Francisco Sánchez Iniesta, Francisco López Molina (sin embargo parece que no fue cierta su acusación)(7), José Antonio Ballesta Asensio(25), Francisco Fernández Santiago(26), Juan Domingo Jiménez Ramos(27), Ginés Jiménez García(28), Bernabé López Molina(29), Martín Mena Blesa(30), Jerónimo Mena Martínez(31), Cristóbal Muñoz García(32), Francisco García García (menor)(33), José María García Sánchez(34), Juan Giménez García(35), Juan Valera Segura(36) y Vicente Giménez Gómez, aunque este aseguraba que fue forzado(37). Hay varios vecinos que las autoridades dudan de su actuación, como José Jiménez Ramos(38) y José Prados Segura, del cual aseguran los vecinos que acompañó desde la Estación al pueblo a los destrozadores, pero no han podido averiguar si tomó parte en esta(39). Según manifestaciones de las autoridades nacionales, Juan Martínez Sánchez hizo guardia para no dejar pasar por la esquina de la casa curato próxima a la Iglesia al que no supiera la consigna indicada por el Comité(40), igual que Francisco Urrutia López en una esquina de la Iglesia para “no dejar pasar a ningún elemento derechista”(41).
Según parece dos o tres días después, Antonio García Sánchez disparó a un emblema del Corazón de Jesús dentro de la Iglesia(42).
De la indudable precariedad de la preparación de los hechos, es el relato de Cayetano Torrecillas Galera, que venía de ver a la novia que vivía en Las Canales, y al pasar por la Estación para irse a su cortijo de Almajalejo, “se encontró a las turbas que se organizaban para venir al pueblo a quemar los santos, obligándole a que les acompañara, pero al llegar al pueblo y ver lo que comenzaban a hacer, aprovechó el primer descuido para huir y marcharse a su casa, lográndolo”(43).
Aunque no se nombran en los expedientes de Responsabilidades Políticas, también fue saqueada en Zurgena la ermita del Calvario, donde la “Virgencica” fue tirada desde la zona del altar hacia la puerta, separándole la cabeza del cuerpo. Los restos fueron recogidos en el suelo por unos vecinos que la guardaron en una caja de zapatos hasta terminada la Guerra Civil(44).
La ermita de Palacés fue saqueada esa misma noche del 18 al 19 de agosto, siendo destruidas las imagen pequeñas de la Virgen María Auxiliadora y del Santo Cristo, la lámpara y todo el resto de objetos de culto, tirándolos y quemándolos en el llano frente a la Ermita; parte de ellos fueron rescatados por los vecinos conservándose actualmente aún algunas partes como las cabezas de la Virgen y el niño, y el cuerpo del Santo Cristo.
Parece ser que los del Comité no iban bien provistos de herramientas cuando llegaron a Palacés, ya que fueron a la casa de Baltasar Domínguez pidiéndole un pico y una almaina para destruir la ermita, pero desistieron al ver el puño y la punta de la faca de matar los “chinos” asomando por detrás de Baltasar metida en los calzoncillos; despidiéndose con un “volveremos otro día…”.
Según las acusaciones, los destructores del resto de ermitas del término fueron: Adolfo López Soler, Andrés Rodríguez Sánchez, Francisco Sánchez Bonillo, Cristóbal Iniesta Bonillo(7), José Antonio Ballesta Asensio(25) y Baltasar García Sánchez(45).
Una curiosidad es que encartaran a Antonia Cortés Cortés por haber quemado a un san Juan viejo roto y ya retirado del culto que dejaron cerca de su casa, usándolo como calefacción para su hogar(46).
![]() |
| Altar mayor Iglesia de Zurgena. Anterior a 1936 © Ayuntamiento de Zurgena. 500 años de erección parroquial |
3.2. 1 de septiembre de 1936. Asesinato de cinco sacerdotes de Zurgena en Tabernas
Nada más comenzar la Guerra Civil tres sacerdotes de Zurgena que estaban destinados en localidades próximas del Almanzora, decidieron que sería conveniente para ellos, dada la situación de violencia que se estaba desarrollando contra el clero, el volver junto a sus familias pensando que junto a ellos encontrarían protección. Eran Andrés Iniesta Egea de 59 años, sacerdote tradicionalista, cura propio de Fuencaliente (Serón); Pedro Meca Moreno de 52 años, sacerdote tradicionalista, cura propio de Sierro, sustituido en su parroquia por enfermo; y Antonio Lorca Muñoz de 50 años, sacerdote falangista de las J.O.N.S., coadjutor de la parroquia de Albox. También había vuelto desde Madrid, Agustín Navarro Iniesta de 34 años, sacerdote falangista y tradicionalista coadjutor de la parroquia de Carabanchel-Alto, y capellán del Colegio de Santa Cruz de la misma localidad. Dado que el cura párroco de Zurgena, Francisco García Galera había huido a su pueblo natal de Sorbas, quedaba aún en Zurgena Juan José Egea Rodríguez de 59 años, sacerdote coadjutor de nuestra parroquia(11).
En el informe de Antonio Manchón se indica que “en los últimos días de agosto enunció en Almería personalmente la existencia en este pueblo de cinco sacerdotes que por ser hijos de esta se consideraban aquí más seguros que en los pueblos donde ejercían su Sagrado Ministerio”(47).
La operación comenzó a las 6 de la mañana del 1 de septiembre de 1936 cuando se presentaron en el control de guardia de la Alfoquía cinco milicianos en un coche Citroën negro, entre ellos Félix González Díaz(48) alias “El Cohetero”, natural de Gérgal, un tal Ibarra(47) de Alhama de Almería y otros tres desconocidos(49), acompañados por nuestro vecino de la C.N.T. local, Antonio Manchón “el Miliciano”, dispuestos a llevarse a los sacerdotes a Almería. El Comité local con su presidente Baltasar Méndez Ruiz al frente(50) se opuso llamando por teléfono al Gobernador Civil, (Juan Ruiz-Peinado Vallejo) pero este contestó que había orden para detener a estos sacerdotes.
Acompañados de Faustino Buenafuente, que se encontraba de guardia en el puesto de control, llegaron a Zurgena donde este les indicó el domicilio de los sacerdotes(48), aunque Faustino avisó con un amigo a uno de los sacerdotes diciéndole que se escondieran “porque venían a por los curas”(51), se dirigieron a las viviendas de Pedro Meca Moreno, Andrés Iniesta Egea y Antonio Lorca Muñoz, deteniéndoles y llevándoles a la “Casa del Pueblo”(48) de los socialistas en la Alfoquía acompañados de tres de los milicianos, quedando González e Ibarra de servicio de vigilancia en el pueblo(49). Según relata el comandante de puesto de la Guardia Civil de Zurgena, fueron llevados “en un coche hasta las inmediaciones de la estación de ferrocarril donde estaba el centro socialista y en ese local los encerraron con llave mientras que él [Antonio Manchón] y sus compañeros estaban emborrachándose”(16).
A las dos de la tarde llegaron los otros dos sacerdotes que se habían refugiado en el campo, Juan José Egea Rodríguez y Agustín Navarro Iniesta, y fueron trasladados igualmente a la Casa del Pueblo de la Alfoquía(48). Aunque en el informe de Matías Jiménez Muñoz nos dicen que este les indicó a los milicianos la casa del sacerdote Juan José Egea Rodríguez, pero “lo hizo forzado y atemorizado por la constante amenaza de matarlo con la pistola que llevaba en la mano”(52). Tenemos dudas de las afirmaciones de las primeras detenciones de los sacerdotes, ya que el alcalde de Zurgena en 1939, Félix Alascio, indica en su informe de Félix González, que “haciéndolo con cuatro de ellos y no con el quinto por encontrarse enfermo en cama”(49).
Hemos dudado también de la afirmación del autor del texto(48) cuando afirma que “los sacerdotes volvieran a sus casas”, aunque asegura que hay diversos testimonios en la Causa General que lo afirman, lo que confirmamos(53), corroborado por el informe de Antonio Manchón que nos indica “les tomaron la afiliación y les dejaron libres”(47) y de Félix González “este y sus compañeros devolvieron a los sacerdotes detenidos después de tomar sus filiaciones”(49).
Del modo que fuere, a las seis de la tarde se presentó una camioneta marca Ford de diecinueve plazas con matrícula AL-1865 con el rótulo “Pechina a Almería”(48) conducida por Félix Pérez García, acompañado de Domingo Martínez García(11), dirigente de la C.N.T. de Sorbas(54); y otros milicianos de nombres desconocidos. Los cinco sacerdotes fueron subidos al coche “por orden del Gobernador Civil y la Comisaría de Almería” comunicándoles que iban a ser llevados a una prisión de Almería capital, concretamente al convento de las Adoratrices, y que cogieran y llevaran dinero y ropa(48).
En el informe de Joaquín Alcaina Segura del A.H.Z. se dice textualmente sobre sus acciones: “… por la tarde vinieron otros milicianos con el mismo objeto y ya no pudo evitarlo, pues fue amenazado de muerte por varios de ellos aplicándole las pistolas al pecho y cabeza con las frases de “sois unos fascistas que protegéis curas y mañana iréis al barco y después al baño” apoderándose de él tal pánico y miedo que perdió su valor...”(55) y en el Baltasar Méndez Ruiz “hecho ocurrido contra su voluntad y coaccionado por las amenazas con armas de los milicianos que les ofrecieron venir al día siguiente a por los del Comité que se opongan por ser protectores de fascistas”(50).
A hora indeterminada de la tarde (el autor dice que fue a las cuatro y media), una vez vencida la resistencia del Comité local pistola en mano, los milicianos ataron las manos de los sacerdotes a la espalda con alambre, subiendo primero a Pedro Meca y Andrés Iniesta en el camión. Mientras llegaban los otros tres, pasó por allí D. Félix Alascio Pérez, médico de Zurgena, que se acercó alegando su condición de facultativo, quedándose consolando a las hermanas de Andrés Iniesta.
Cuando la camioneta pasó por Sorbas, se detuvieron a buscar al párroco de Zurgena, Francisco García Galera, que como hemos comentado antes, se había refugiado en su pueblo natal, pero no pudieron encontrarlo, prosiguiendo su camino dirección a Almería(48).
Sin embargo, en las declaración de testigos de la Causa General de Almería (20-II-1941) aparecen otros nombres como partícipes en las detenciones y transporte de los sacerdotes, así:
- Remedios Herrero Iniesta sobrina de Andrés Iniesta Egea (de 64 años sin afiliación) declara que: “fue detenido por Ricardo [Ricardo García López], maestro de Zurgena y Valentín(*), palero del Astoy-Mendi(*) y milicianos desconocidos” incluyendo como sospechosos de participar en el crimen a Antonio Manchón y a Valentín del Astoy-Mendi.
- Isabel Lorca Muñoz, hermana de Antonio Lorca (de 52 años y afiliado a Acción Popular) declara que “fue detenido por Antonio Manchón, Baltasar Méndez Ruiz, Faustino Buenafuente y un tal Valentín, palero del Astoy-Mendi” coincidiendo con la anterior declarante en los sospechosos de asesinato.
- María Navarro Iniesta, hermana de Agustín Navarro (34 años y afiliado a Falange Española) declara que: “fue detenido por milicianos desconocidos, Sebastián Martínez Bonillo, Baltasar Méndez Ruiz y Juan José Rodríguez del Comité de Zurgena”, incluyendo como sospechosos de participar en el crimen además de a los dos anteriores (Antonio y Valentín) a Domingo Martínez.
- Agustín Egea Jiménez, sobrino de Juan José Egea Rodríguez (63 años sin afiliación) declara que: “fue detenido por Antonio Manchón Jiménez, Domingo Martínez y Valentín, palero del Astoy-Mendi y milicianos desconocidos”, y como sospechosos del crimen “los mismos que le detuvieron”.
- Dolores Meca Moreno, hermana de Pedro Meca Moreno (de 55 años sin filiación) declara que fue detenido en su domicilio, sin dar nombres; y como personas sospechosas del crimen: “Domingo Martínez, Antonio Manchón Jiménez y un tal Valentín, palero del Astoy-Mendi”(56).
En opinión del cabo de la Guardia Civil de Zurgena “...el responsable de estos asesinatos es Antonio Manchón Jiménez y seguramente el que trajo a los milicianos a tal objeto”(57).
Pero al llegar a la venta de los Yesos en término de Tabernas los milicianos, siguiendo su plan, tomaron la carretera de Uleila dirección a la rambla de la Lagarta, desviándose por un carril hasta llegar al final de este, donde son bajados de la camioneta y bajo amenazas y apuntándoles con los fusiles son llevados unos cuatrocientos metros por un camino serpenteante hasta llegar al pozo llamado de Fábregas. En este mismo lugar los milicianos ya habían ejecutado la noche anterior del 31 de agosto a 31 personas, entre ellos jesuitas y dominicos que se encontraban presos en el Astoy-Mendi y la cárcel de las Adoratrices. Alumbrados por los focos de la camioneta los cinco curas zurgeneros fueron colocados junto a la boca del pozo donde a los presos se les daba su última oportunidad para la apostasía, pero ninguno renegó de su fe, y con un tiro en la nuca, eran arrojados al pozo. Si esta descripción parece macabra, más lo son las imágenes de los restos de los presos zurgeneros cuando fueron exhumados en febrero de 1941 con los números 9, 10, 11, 13 y 16(58,59 y 60).
Mientras esto ocurría, en Zurgena varios vecinos intentaron salir tras los milicianos poniéndose a disposición de las familias, entre ellos personas de izquierda como Antonio Torrecillas Herrero, pero les fue imposible ya que no disponían de medios de transporte para hacerlo(61).
![]() |
| Boca Pozo de la Lagarta. 1941 © A.H.N. FC-CAUSA_GENERAL,1158,Exp.2 Pág. 5 |
Es por lo menos curioso que la muerte de los cinco curas de Zurgena aún no se supiera en el ayuntamiento el 15 de diciembre cuando a la pregunta del Presidente de la Junta Provincial de fincas urbanas incautadas sobre personas que se encuentran detenidas como consecuencia de la rebelión, estos le respondieron que “Los cinco curas citados fueron detenidos por milicianos de Almería por orden Gubernativa, según manifestaron, en los primeros días de septiembre, conduciéndolos con dirección a la capital ignorándose su paradero”(62).
3.3. 28 de septiembre de 1936. Destrucción de los altares de la Iglesia
Según se relata en la Causa General de Almería, miembros del Comité de Zurgena obligaron a 18 señores de derechas: Pedro Herrero Iniesta, Agustín Iniesta Domínguez, Gines Herrero Sánchez, Francisco Sánchez Herrero, Juan Toledo Martínez, Baldomero Sagarra Martínez, Agustín Muñoz Muñoz, Agustín Egea Jiménez, Antonio Pérez Bonillo, Antonio Pinilla Egea, Emilio García Muñoz, Raimundo Domínguez Egea, Gonzalo Velázquez de Castro, Antonio Pinilla Perales, Cristóbal Herrero, Juan Domínguez Valera, Francisco Ramos y Juan Jiménez Domínguez, a trabajar en la destrucción de los altares de la Iglesia. La lista de los forzados a realizar los mencionados trabajos fue elaborada por el Delegado de Comité Rojo local, Antonio Manchón Jiménez “el Miliciano”(11). A este se le acusa de estar vigilando a los castigados dentro de la Iglesia montado a caballo y armado de pistola y carabina(57). También cuentan las autoridades locales, que Miguel García Giménez acompañaba a los trabajadores subido al coro tocando “el armoniun cantando canciones de moda”, y que un día llegaron unos milicianos y unas mujeres milicianas del S.R.I. armados de pistolas y fusiles, y al preguntarle que si los que trabajaban eran fascistas castigados, se apresuró a contestarles que no, que lo hacían voluntariamente para transformar la Iglesia en un mercado o un garage(63).
Por la documentación obtenida de los informes del Ayuntamiento de Zurgena, parece que además de los señores mencionados en la Causa General, también obligaron a otros vecinos a trabajar, este es el caso del burgalés Julián Tubilleja Bárcena, que lo “llevaron a trabajar a la Iglesia, vigilándome durante el trabajo unos de la C.N.T. con revolver en mano y porque protesté, me amenazaron con darme el paseo”(64).
3.4. Otros hechos destacables del Comité Revolucionario en Zurgena
En los expedientes de varios de los componentes del Comité de Zurgena, entre ellos en el del presidente en la fecha que ocurrieron los hechos más graves, Baltasar Méndez Ruiz, se relacionan otros acaecidos por milicianos que llegaron a actuar a nuestro pueblo y que fueron disuadidos por sus miembros.
Este es el caso de la entrada a mediados de agosto del 36 de siete milicianos de Los Gallardos que llegaron con la pretensión de robarle al vecino Ginés Herrero Sánchez 5.000 ptas. por ser dueño de un cortijo en aquel término, y llevárselo con ellos para que les hiciera escritura de este, oponiéndose y no permitiéndolo los miembros del Comité(65).
Y el requerimiento hecho al presidente Baltasar Méndez por “cuatro o cinco veces por el destacado marxista y asesino Cayo Santaolaya de Baza, para que le diera la lista de elementos de derechas y enemigos de la causa de este pueblo a fin de venir a por ellos con su gente de noche y llevárselos para darle el “paseo””.
A todas estas solicitudes, el presidente y el resto de miembros del Comité respondían que “en este pueblo no había que matar a ningún hombre por no considerarle a ninguno enemigo de la causa marxista y consiguió siempre que desistieran de sus propósitos”(50).
Otros personajes zurgeneros como Juan Domínguez Egea, tuvieron un altercado “con un miliciano de la Columna Durruti que vino a este pueblo y atropelló y allanó la morada del secretario de este ayuntamiento D. José Moreno Soriano. A quien desarmó en plena vía pública”(66).
3.5. El ayuntamiento de Zurgena desde la rebelión hasta finales de 1936
El ayuntamiento de Zurgena a pesar de la destrucción de las iglesias y del asesinato de los curas, continua con sus problemas diarios. Así en el pleno de 17 de septiembre anula el contrato de arrendamiento de la casa-cuartel de la guardia civil con Ana M.ª Carrión Ramos viuda de Domingo Herrero Domínguez, al quedar disuelto este cuerpo por decreto el 30 de agosto; y se produce el nombramiento por concurso del auxiliar de la secretaría, Francisco Rodríguez García(67). Teniendo tiempo además de cambiar el nombre a varias calles, de este modo, la Calle del Pinar se llamará de Largo Caballero; la calle de la Iglesia se denominará Plaza y calle de Marcelino Domingo; la calle del Calvario darle el nombre de Galán y García Hernández; y la calle Nueva de la barriada de la Alfoquía, titularla Avenida de Luis Hernández(68).
En la sesión extraordinaria del 8 de noviembre se da cuenta de la circular sobre la depuración de los funcionarios del ayuntamiento “como medida de seguridad, afianzamiento y lealtad a la República”, comunicando el Comité local del F.P. que todos los empleados municipales eran leales al régimen: José Moreno Soriano, secretario; Francisco Rodríguez García, auxiliar de secretaría; Matías Giménez Muñoz, recaudador del Repartimiento; Andrés Sánchez Domínguez, alguacil; Ginés López Bonillo, guardia municipal; y Antonio Parra Bonil, encargado del reloj(69).
3.5.1. Donativos desde Zurgena a las milicias republicanas y otras organizaciones
Mientras esto ocurría en el ayuntamiento, se producían las donaciones a los milicianos, caso de la maestra nacional Eloisa Carasa de 7,95 ptas.(70); el Comité de Zurgena a los hospitales de Almería de un camión de aves y huevos valorados en 2.300 ptas.(71) o el Frente Popular que donó 297 pollos y gallinas, 1 pavo, 24 conejos, 7 palomas, 2 cajas de huevos con 821 uds., 1 arroba de patatas, medio ciento de pimientos, 2 celemines de garbanzos, 2 cajones de chumbos, 1 lata de dulce de membrillo, 1 arroba de tocino, 66 libras de chocolate, 15 cajas de tabaco, 6 libritos de papel, 1 celemín de almendras, 100 Kg. de habichuelas, 100 Kg. de arroz y 250 ptas. en efectivo(72).
El 17 de noviembre el diario Adelante daba las gracias a los zurgeneros Agustín Menchón (C.N.T.), Francisco M. Herrada y Ricardo García (U.G.T.) por la gran aportación de 51 jerseys de lana, y haber proporcionado una cantidad total de 1.000 arrobas de lana desde que comenzó la rebelión(73); y la entrega del Comité Local del Socorro Rojo de colchones, mantas, sábanas, gabardinas, colchas y otras prendas de abrigo con un total de 55, más gallinas, pollos y 14 conejos(74).
Y ya entrados en 1937, la ayuda a la Comisión pro-ayuda a Madrid de la totalidad de 600 ptas. recaudadas por: 100, Sociedad Oficios Varios U.G.T., 50, Sociedad de Trabajadores de la Tierra U.G.T., 75, Sindicato Único de Oficios Varios C.N.T., 50, Izquierda Republicana, 50, Agrupación Socialista, 100, Sindicato de Labradores y Pequeños Propietarios, 50, Juventud Socialista Unificada y 125, el Ayuntamiento de Zurgena(75).
Sobre la manera de obtener la lana para los jerseys, el cabo de la Guardia Civil José Olivares nos relata que Antonio Manchón después de volver de Barcelona, requisó una camioneta en Huércal-Overa y por espacio de unos meses se dedicó a requisar lanas y otros objetos por los pueblos de Vélez Rubio y Chirivel, llegando a acumular en la Iglesia y el cuartel de la Guardia Civil gran cantidad de artículos, llevando la lana a Almería para confeccionar prendas de abrigo para el ejército rojo(57).
Continuará...
![]() |
| Buque mercante Astoy-Mendi ©https://www.hispaniamartyr.org/martires-1936/73-martires-julio-1936/385-martir-brato- manuel-medina.html |
ABREVIATURAS
* A.H.N. Archivo Histórico Nacional
* A.H.Z. Archivo Histórico de Zurgena
* CAMPSA Compañía Arrendataria de Monopolios de Petróleos S.A.
* C.N.T. Confederación Nacional del Trabajo
* F.A.I. Federación Anarquista Ibérica
* F.P. Frente Popular
* J.O.N.S. Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista
* S.R.I. Socorro Rojo Internacional
* U.G.T. Unión General de Trabajadores
DICCIONARIO
* ASTOY-MENDI: Fue un buque mercante originalmente destinado al transporte de mineral, que fue posteriormente utilizado durante la Guerra Civil como prisión por el bando republicano, estando atracado en el puerto de Almería. Fue tal el número de detenidos por el bando republicano que tuvieron que habilitarse otros lugares como prisión, así fue el Convento de las Adoratrices, el Colegio La Salle, la fábrica de azúcar conocida como “El Ingenio” y el también buque mercante “Capitán Segarra”. Las bodegas del “Astoy-Mendi” fueron llenadas de presos, principalmente del ámbito eclesiástico, aunque también hubo otros simpatizantes derechistas. Los detenidos quedaron a merced del Comité de Presos, presidido por el dirigente del F.A.I. Juan del Águila Aguilera(1).
* SOCORRO ROJO INTERNACIONAL: Fue un servicio social internacional organizado por la Internacional comunista en 1922, creada para funcionar como una Cruz Roja internacional independiente de cualquier organización o confesión religiosa. En España apareció como una organización asistencial durante la revolución de Asturias en 1934. Sus principales actividades consistieron en ayudar a los niños con comida en la zona republicana, y la construcción de hospitales, ambulancias, etc.(2).
* VALENTÍN: Apodado “el Bilbaíno”, era palero del buque Astoy-Mendi, además de la saca de los sacerdotes de Zurgena, se le atribuye entre otros, la muerte del obispo de Almería Diego Ventaja Milán y otros diecisiete presos en el barranco del Chisme en Vícar. Relata así los hechos el autor: ”Junto al castillo de popa, Valentín, “el Bilbaíno”, palero del Astoy-Mendi, les fue atando las manos a la espalda. Casi siempre solían hacerlo con alambres y algunas veces con sogas. En todas las “sacas”, Valentín, se unía siempre a los milicianos como voluntario, para ayudar a asesinar presos”(3). No estamos seguros, ya que solo hemos encontrado una referencia en Facebook que de el nombre completo de “Valentín el Bilbaíno”, pudiendo ser Valentín Llanos Sierra(4), natural de Portugalete (Vizcaya) que se encontraba en febrero de 1939 en un campo de concentración de Francia, siendo trasladado en el barco Winnipeg fletado por Pablo Neruda a Chile, donde moriría en 1942 en la bahía de Valparaíso realizando su trabajo de buzo(5).
(1) Astoy Mendi (buque mercante). Guerra Civil Española día a día.
https://guerracivildiadia.blogspot.com/2023/05/astoy-mendi-buque-mercanete.html
(2) Socorro Rojo Internacional. Wikipedia.
https://es.wikipedia.org/wiki/Socorro_Rojo_Internacional
(3) 46. Don Diego Ventaja Milán. La Iglesia en Almería y sus obispos. Tomo II. Juan López Martín. Instituto de Estudios Almerienses. Historia. 1999. Págs. 1283 y 1284.
(4) Asesinatos en el pozo de Cantavieja, Tahal, Almería. Juan Antonio Fernández Arias. La otra Memoria Histórica.
https://www.facebook.com/groups/rdelacampa/posts/8379916668763921/
(5) Un portugalujo, Valentín Llanos, en la odisea del legendario “Winnipeg”, “el barco de la Esperanza” de Pablo Neruda. El Mareómetro. Portugalete.
https://mareometro.blogspot.com/2020/06/
BIBLIOGRAFÍA
(1) ¿Cómo empezó al Guerra Civil Española? Daniel Delgado. Historia. Muy Interesante. 22-I-2025.
https://www.muyinteresante.com/historia/33432.html
(2) La historiografía sobre la violencia política en la España de los años treinta: balance y perspectivas. Eduardo González Calleja. Alcores n.º 5. 2008. Pág. 270.
(3) Golpe de Estado en España de julio de 1936. Wikipedia.
https://es.wikipedia.org/wiki/Golpe_de_Estado_en_España_de_julio_de_1936
(4) La Guerra Civil en Almería. Milagros Soler Cervantes.
http://www.culturandalucia.com/gce/Guerra_Civil_en_Almería.htm
(5) Juan Ferreiros Guinea. A.H.P.AL. - J.I.P.R.P.AL. (1288) Sign. 3789-21. 1940. Págs. 25-28.
(6) Historia de Zurgena. A la historia desde la historia. José García Gallego, Josefina Valera Tudela y Pedro Segura Cano. Arráez Editores. Colección Investigación nº 2. 1994. Pág. 232.
(7) Archivos varios de los represaliados por el régimen franquista: A.H.P.AL. - J.I.P.R.P.AL.
(8) Ayuntamiento de Zurgena. Sesión ordinaria 30-VII-1936. Libro de actas de sesiones del 15 de abril de 1936 al 11 de abril de 1937. Pág. 19r.
(9) Ayuntamiento de Zurgena. Sesión ordinaria 17-VIII-1936. Libro de actas de sesiones del 15 de abril de 1936 al 11 de abril de 1937. Págs. 21a-24r.
(10) Antonio Torrecillas Herrero. A.H.P.AL. - J.I.P.R.P.AL. (1463) Sign. 3794-20. 1940. Pág. 15.
(11) Víctimas de la Guerra Civil y Represaliados del Franquismo. Pares. Gobierno de España. Ministerio de Cultura. A.H.N. FC-CAUSA_GENERAL, 1039, Exp.52. Págs. 3 y 5.
(12) Juan José Rodríguez Tió. A.H.P.AL. - J.I.P.R.P.AL. (1802) Sign. 3802-14. 1940. Pág. 19.
(13) Adolfo López Soler. A.H.P.AL. - J.I.P.R.P.AL. (2281) Sign. 3812-34. 1940. Pág. 9.
(14) Adolfo López Soler. Archivo Histórico de Zurgena. Informes L.
(15) Miguel García Jiménez. A.H.P.AL. - J.I.P.R.P.AL. (4378) Sign. 3867-21. 1940. Pág. 7.
(16) Ángel Clares Campos. A.H.P.AL. - J.I.P.R.P.AL. (3397) Sign. 3826-29. 1940. Págs. 11, 13 y 15.
(17) José García Sánchez. Archivo Histórico de Zurgena. Informes G.
(18) Baltasar García Sánchez. A.H.P.AL. - J.I.P.R.P.AL. (1466) Sign. 3794-22. 1940. Págs. 7 y 11.
(19) Luis Fernández Santiago. Archivo Histórico de Zurgena. Informes F.
(20) José Antonio García García. A.H.P.AL. - J.I.P.R.P.AL. (1804) Sign. 3802-16. 1940. Págs. 11 y 17.
(21) Cristóbal Iniesta Bonillo. A.H.P.AL. - J.I.P.R.P.AL. (2269) Sign. 3812-22. 1940. Pág. 9.
(22) Luis Castaño Castaño. Archivo Histórico de Zurgena. Informes C.
(23) Sebastián Román García. Archivo Histórico de Zurgena. Informes R.
(24) Diego Sánchez Iniesta. Archivo Histórico de Zurgena. Informes S.
(25) Antonio Ballesta Asensio. Archivo Histórico de Zurgena. Informes B.
(26) Francisco Fernández Santiago. Archivo Histórico de Zurgena. Informes F.
(27) Juan D. Jiménez Ramos. Archivo Histórico de Zurgena. Informes J.
(28) Ginés Jiménez García. Archivo Histórico de Zurgena. Informes J.
(29) Bernabé López Molina. Archivo Histórico de Zurgena. Informes L.
(30) Martín Mena Blesa. Archivo Histórico de Zurgena. Informes M.
(31) Jerónimo Mena Martínez. Archivo Histórico de Zurgena. Informes M.
(32) Cristóbal Muñoz García. Archivo Histórico de Zurgena. Informes M.
(33) Francisco García García (menor). Archivo Histórico de Zurgena. Informes G.
(34) José María García Sánchez. Archivo Histórico de Zurgena. Informes G.
(35) Juan Giménez García. Archivo Histórico de Zurgena. Informes G.
(36) Juan Valera Segura. Archivo Histórico de Zurgena. Informes V.
(37) Vicente Giménez Gómez. Archivo Histórico de Zurgena. Informes G.
(38) José Jiménez Ramos. Archivo Histórico de Zurgena. Informes J.
(39) José Prados Segura. Archivo Histórico de Zurgena. Informes P.
(40) Juan Martínez Sánchez. Archivo Histórico de Zurgena. Informes M.
(41) Francisco Urrutia López. Archivo Histórico de Zurgena. Informes U.
(42) Antonio García Sánchez. Archivo Histórico de Zurgena. Informes G.
(43) Cayetano Torrecillas Galera. Archivo Histórico de Zurgena. Informes T.
(44) Información de Antonio Jiménez, conservador de la Ermita del Calvario y artífice de la remodelación espectacular de esta ermita. Antonio es el verdadero conocedor de la historia de esta entrañable ermita, de la que por cierto, esperamos ansiosamente su libro sobre ella.
(45) Baltasar García Sánchez. Archivo Histórico de Zurgena. Informes G.
(46) Antonia Cortés Cortés. Archivo Histórico de Zurgena. Informes C.
(47) Antonio Manchón Jiménez. Archivo Histórico de Zurgena. Informes M.
(48) Sacerdotes asesinados en el levante almeriense en 1936 (1ª parte). Francisco Martínez Botella. Revista Axarquía n.º 12. Verano 2007. Págs. 81-86.
(49) Félix González Díaz. Archivo Histórico de Zurgena. Informes G.
(50) Rafael Méndez Ruiz. Archivo Histórico de Zurgena. Informes M.
(51) Faustino Buenafuente Bonillo. Archivo Histórico de Zurgena. Informes B.
(52) Matías Jiménez Muñoz. Archivo Histórico de Zurgena. Informes J.
(53) Archivo Histórico Nacional. Pieza tercera de Almería. Cárceles y Sacas. Tomo II. FC-CAUSA_GENERAL,1159,Exp.3. Pág. 13.
(54) Consideraciones al proceso a Domingo Martínez García. Eusebio Rodríguez Padilla. Revista Cultural El Afa, n.º 11. Sociedad de Amigos de Sorbas. Invierno 2005. Pág. 8.
(55) Joaquín Alcaina Segura. Archivo Histórico de Zurgena. Informes A.
(56) Víctimas de la Guerra Civil y Represaliados del Franquismo. Pares. Gobierno de España. Ministerio de Cultura. A.H.N. FC-CAUSA_GENERAL, 1158, Exp.1. Págs. 77-81.
(57) Antonio Manchón Jiménez. A.H.P.AL. - J.I.P.R.P.AL. (2275) Sign. 3812-28. 1940. Págs. 9-12.
(58) Archivo Histórico Nacional. Pieza tercera de Almería. Cárceles y Sacas. Tomo I. FC-CAUSA_GENERAL,1159,Exp.2. Págs. 170-171.
(59) Archivo Histórico Nacional. Pieza tercera de Almería. Cárceles y Sacas. Tomo II. FC-CAUSA_GENERAL,1159,Exp.3. Págs. 3-5, 13.
(60) Varios de Facebook y Blogger.com
(61) Antonio Torrecillas Herrero. Archivo Histórico de Zurgena. Informes T.
(62) Ayuntamiento de Zurgena. Sesión ordinaria 15-XII-1936. Libro de actas de sesiones del 15 de abril de 1936 al 11 de abril de 1937. Pág. 35a.
(63) Miguel García Giménez. Archivo Histórico de Zurgena. Informes G.
(64) Julián Tubilleja Bárcena. Archivo Histórico de Zurgena. Informes T.
(65) Sebastián Martínez Bonillo. Archivo Histórico de Zurgena. Informes M.
(66) Juan Domínguez Egea. Archivo Histórico de Zurgena. Informes D.
(67) Ayuntamiento de Zurgena. Sesión ordinaria 17-IX-1936, supletoria de la del día 15. Libro de actas de sesiones del 15 de abril de 1936 al 11 de abril de 1937. Págs. 25r-27a.
(68) Ayuntamiento de Zurgena. Sesión ordinaria 30-IX-1936. Libro de actas de sesiones del 15 de abril de 1936 al 11 de abril de 1937. Pág. 27r.
(69) Ayuntamiento de Zurgena. Sesión extraordinaria 8-XI-1936. Libro de actas de sesiones del 15 de abril de 1936 al 11 de abril de 1937. Págs. 29a-30a.
(70) Para engrosar la suscripción abierta a favor de los milicianos. Diario de Almería, 13-VIII-1936 n.º 6856. Año XXV. Almería. Pág. 3.
(71) Servicio del Comité de Enlace Popular. Nuestra Lucha, portavoz de la unidad obrera, 27-VIII-1936 n.º 7. Año I. Murcia. Pág. 7.
(72) Junta provincial de socorro. Adelante, órgano de los trabajadores, 9-IX-1936 n.º 32. Año I. Almería. Pág. 2.
(73) Actuación ejemplar. El comité de Zurgena. Adelante, órgano de los trabajadores, 17-X-1936 n.º 65. Año I. Almería. Pág. 2.
(74) Donativos. Adelante, órgano de los trabajadores, 6-XII-1936 n.º 107. Año I. Almería. Pág. 3.
Socorro Rojo Internacional. Diario de Almería., 6-XII-1936 n.º 6955. Año XXV. Almería. Pág. 3.
(75) Comité Permanente del Frente Popular Antifascista. Adelante, órgano de los trabajadores, 20-III-1937 n.º 195. Año II. Almería, Pág. 2.
© ANDRÉS SÁNCHEZ DÓMINGUEZ 2.026



